No hay caso. El género de comedia norteamericano sufre del mismo agotamiento general que casi todos los demás géneros y parece hundirse cada vez más en un pozo del que aparentemente le es difícil salir. Es por ello que cuando nos llegan honorables excepciones como la muy valorable "¿Qué pasó ayer?" (2009) y alguna otra de calidad similar, uno sienta que deba aprovechar al máximo la experiencia de visionarla.
Pero con "Solo para parejas" se da el caso inverso. Un producto que de forma inexplicable se está proyectando en cines de todas partes pero que perfectamente podría -y debería- haber sido editado directamente en dvd dejándole la oportunidad a otras películas de más valor ser estrenadas. Por que "Solo para parejas" es una pobrísima propuesta reidera -si se le puede llamar asi- que nos vuelve a traer al Vince Vaughn de siempre, un actor que, de forma incompresible, se ha perfilado desde hace pocos años como uno de los nuevos talentos cómicos hollywoodenses, pero con el plus de haber participado en el guión junto con el también protagonista y aún menos gracioso Jon Favreau y la guionista Dana Fox. Ninguno de estos nombres son una promesa de talento a la hora de hacer reír, así que no es de extrañar que los resultados de ésta comedia exageradamente localista y muy mal rumbeada, hayan resultado tan anémicos en todos los sentidos.
La historia de cuatro parejas que por pedido y recomendación de una de ellas deciden viajar de vacaciones a una paradisiaca isla en la que se ofrece un programa de "mejora" de la vida matrimonial -de ahí lo de solo para parejas- promete poco de entrada y, para peor, lo poco que promete se va diluyendo rápidamente a lo largo de las larguísimas dos horas que dura el asunto.
Prácticamente no hay en todo ese tiempo ninguna ocurrencia que se pueda llamar realmente graciosa -salvo quizás la secuencia de la clase de yoga y alguna más perdida por ahí- lo que hace que la película mantenga olímpicamente su chatura durante sus 120 minutos . El elenco tampoco ayuda mucho y el solo hecho de ver al veterano Jean Reno haciendo de francés pirado, en un papel secundario bochornoso que termina de hundir definitivamente su carrera en Hollywood, remata toda expectativa que uno pueda tener de que la cosa mejore.
Como consuelo quizás para el público masculino, por ahí están las preciosas Malin Akerman y Kristen Bell en unos protagónicos de puro adorno que al menos entretienen la vista.
Prácticamente no hay en todo ese tiempo ninguna ocurrencia que se pueda llamar realmente graciosa -salvo quizás la secuencia de la clase de yoga y alguna más perdida por ahí- lo que hace que la película mantenga olímpicamente su chatura durante sus 120 minutos . El elenco tampoco ayuda mucho y el solo hecho de ver al veterano Jean Reno haciendo de francés pirado, en un papel secundario bochornoso que termina de hundir definitivamente su carrera en Hollywood, remata toda expectativa que uno pueda tener de que la cosa mejore.Para colmo de males, el remate final típico y de fórmula en este tipo de comedias berretas, trata de exaltar la vida matrimonial más allá de cualquier escollo de una forma tan ingenua y apresurada que bordea el ridículo. La dirección de Peter Billingsley, actor secundario devenido en director con una notoria inexperiencia tras las cámaras, no ayuda para nada tampoco haciendo que el ya de por sí pobrísimo timing cómico del guión denote aún mas su carencia de ideas.
Seguir hablando de "Solo para parejas" sería repetir una y otra vez lo aburrida que resulta a todos los niveles. Lo mejor que tiene -que es poquísimo- puede verse compendiado en su trailer promocional.
Sin dudas, de lo peor de este año estrenado en salas.
Puntaje: 3/10

La dirección de Martin Campbell, un especialista en cine de acción que cuenta en su curriculum con la resurrección de el Zorro en "La leyenda del Zorro" del año 2005 y del nuevo James Bond en "Casino Royale", es solo correcta pero intachable, ya que con el material con el que contaba su talento detrás de las cámaras poco podía hacer.
Igual de lineal que el argumento de la historieta en la que se basa, su principal virtud es serle bastante fiel en ese y en casi todos los demás aspectos. No hay grandes sorpresas en su desarrollo ya que desde el inicio cualquier espectador mas o menos curtido en este tipo de películas puede deducir de que va el asunto y los motivos potenciales por los cuales el misterioso asesino está eliminando personas. El director Dominic Sena, ferviente admirador de la obra impresa, luchó durante años para llevarla al cine y dirigirla. Es una pena que no lo haya logrado una década atrás, cuando probablemente un film con estas características hubiese funcionado un poco mejor al no tener que competir con tantos productos de suspenso similares.

En definitiva, lo que "Camino hacia el terror 3" propone es un intento por querer 
La cosa va de un pequeño y pacífico planeta llamado Akir el cual es amenazado por el malvado Saidor de los Malmori (John Saxon), un lider guerrero que se traslada por el espacio con su ejército de mutantes a bordo de una poderosa nave equipada con un arma capaz de destruir un planeta de un solo disparo -cualquier semejanza con la Estrella de la Muerte de "Star Wars" no debe ser mera coincidencia-. Los habitantes de Akir tienen seis días para buscar ayuda antes de su llegada por lo que un joven guerrero (Richard Thomas) es enviado a buscar aliados fuera de su planeta para combatirlo.

