lunes, 15 de marzo de 2010

"Solo para parejas" de Peter Billingsley

No hay caso. El género de comedia norteamericano sufre del mismo agotamiento general que casi todos los demás géneros y parece hundirse cada vez más en un pozo del que aparentemente le es difícil salir. Es por ello que cuando nos llegan honorables excepciones como la muy valorable "¿Qué pasó ayer?" (2009) y alguna otra de calidad similar, uno sienta que deba aprovechar al máximo la experiencia de visionarla.
Pero con "Solo para parejas" se da el caso inverso. Un producto que de forma inexplicable se está proyectando en cines de todas partes pero que perfectamente podría -y debería- haber sido editado directamente en dvd dejándole la oportunidad a otras películas de más valor ser estrenadas. Por que "Solo para parejas" es una pobrísima propuesta reidera -si se le puede llamar asi- que nos vuelve a traer al Vince Vaughn de siempre, un actor que, de forma incompresible, se ha perfilado desde hace pocos años como uno de los nuevos talentos cómicos hollywoodenses, pero con el plus de haber participado en el guión junto con el también protagonista y aún menos gracioso Jon Favreau y la guionista Dana Fox. Ninguno de estos nombres son una promesa de talento a la hora de hacer reír, así que no es de extrañar que los resultados de ésta comedia exageradamente localista y muy mal rumbeada, hayan resultado tan anémicos en todos los sentidos.

La historia de cuatro parejas que por pedido y recomendación de una de ellas deciden viajar de vacaciones a una paradisiaca isla en la que se ofrece un programa de "mejora" de la vida matrimonial -de ahí lo de solo para parejas- promete poco de entrada y, para peor, lo poco que promete se va diluyendo rápidamente a lo largo de las larguísimas dos horas que dura el asunto. Prácticamente no hay en todo ese tiempo ninguna ocurrencia que se pueda llamar realmente graciosa -salvo quizás la secuencia de la clase de yoga y alguna más perdida por ahí- lo que hace que la película mantenga olímpicamente su chatura durante sus 120 minutos . El elenco tampoco ayuda mucho y el solo hecho de ver al veterano Jean Reno haciendo de francés pirado, en un papel secundario bochornoso que termina de hundir definitivamente su carrera en Hollywood, remata toda expectativa que uno pueda tener de que la cosa mejore.
Como consuelo quizás para el público masculino, por ahí están las preciosas Malin Akerman y Kristen Bell en unos protagónicos de puro adorno que al menos entretienen la vista.

Para colmo de males, el remate final típico y de fórmula en este tipo de comedias berretas, trata de exaltar la vida matrimonial más allá de cualquier escollo de una forma tan ingenua y apresurada que bordea el ridículo. La dirección de Peter Billingsley, actor secundario devenido en director con una notoria inexperiencia tras las cámaras, no ayuda para nada tampoco haciendo que el ya de por sí pobrísimo timing cómico del guión denote aún mas su carencia de ideas.
Seguir hablando de "Solo para parejas" sería repetir una y otra vez lo aburrida que resulta a todos los niveles. Lo mejor que tiene -que es poquísimo- puede verse compendiado en su trailer promocional.
Sin dudas, de lo peor de este año estrenado en salas.

Puntaje: 3/10

domingo, 7 de marzo de 2010

"Al filo de la oscuridad" de Martin Campbell

Inspirada en una famosa serie de televisión británica ochentera -prácticamente desconocida fuera de su país de origen- "Al filo de la oscuridad" comienza cuando el detective de homicidios Thomas Craven (Gibson) presencia el asesinato de su propia hija. En su desesperación y dolor, Craven inicia una investigación personal en la que descubre que lo que parecía un atentado fallido contra su vida, es en realidad parte de una conspiración que involucra a su hija con el tráfico ilegal de armas y con encumbrados miembros del gobierno que harán lo imposible para cubrir sus oscuras negociaciones.

"Al filo de la oscuridad" marca el regreso a la actuación de Mel Gibson tras ocho años de ausencia frente a las cámaras. No fueron años sabáticos exactamente, ya que en ese tiempo preparó y dirigió la muy controvertida "La pasión de Cristo" y la entretenida "Apocalypto", ambos sendos ejemplos de su talento para la dirección.
Si bien es cierto que Gibson como actor no tiene que probarle nada a nadie -casi 30 años en el negocio no son moco de pavo- creo que el haber elegido "Al filo de la oscuridad" como llamador para su regreso no fue de las elecciones mas acertadas de su carrera.

Que no se me mal entienda; "Al filo de la oscuridad" no es una mala película, pero no lo es en buena medida porque Gibson está en ella y lleva sobre sus hombros casi toda la carga del producto, un producto cuyo argumento, a pesar de empezar bien y con fuerza, comienza a desbarrancarse hacia su primer cuarto de hora a un punto medio entre el no saber como seguirla al relleno de minutos en base a pura cháchara. Y ahí está su principal falla; las impactantes escenas de acción, que nos presentan a un Gibson expeditivo y casi sádico como el que hace años le vimos en la mucho mas divertida "Revancha" (2000), son tan esporádicas y distanciadas entre si que pierden la efectividad que podrían haber tenido de no ser por la excesiva carga verborrágica del argumento, que en busca de complicarlo todo fabricando conspiraciones sobre mas conspiraciones, termina haciendo demasiado larga una historia bastante rutinaria y predecible que bien se podría haber contado en media hora menos.
La dirección de Martin Campbell, un especialista en cine de acción que cuenta en su curriculum con la resurrección de el Zorro en "La leyenda del Zorro" del año 2005 y del nuevo James Bond en "Casino Royale", es solo correcta pero intachable, ya que con el material con el que contaba su talento detrás de las cámaras poco podía hacer.
También es destacable la labor de Ray Winstone, veterano actor inglés que aquí interpreta a un críptico agente encubierto, encargado de "limpiar" el camino de la gente poderosa para evitar cualquier sospecha sobre sus crímenes, una tarea que ya no lo complace y que al punto del hartazgo comienza a actuar más regido por su conciencia que por las órdenes de sus superiores.

En definitiva, "Al filo de la oscuridad" es un film bastante irregular. Su demasiado alargado juego de conspiraciones políticas y venganza resulta algo demasiado visto y poco original, al punto que aburre por momentos tanto como impacta en otros pero en un desbalanceado equilibrio que termina jugándole en contra y que solo salva parcialmente la fuerte presencia en pantalla de un Mel Gibson que, aún saliendo airoso de este trance, debería empezar a elegir mejor sus papeles futuros.

Puntaje: 4/10

miércoles, 3 de marzo de 2010

"Terror en la Antártida" (Whiteout) de Dominic Sena

Otra de las grandes decepciones de lo que va del 2010, "Terror en la Antártida" pasó sin pena ni gloria por cines locales y rápidamente fue editada en dvd, medio en el que aparentemente está teniendo bastante más éxito.
Los intentos de su engañosa publicidad previa, que pretendían venderla como un film de terror con ribetes fantásticos aderezado por secuencias de acción de alto nivel, muy en la onda "The Thing" de John Carpenter o similares, no dieron resultados y tanto público como crítica le dieron la espalda.
"Terror en la Antártida" no es otra cosa que un thriller policial cuya principal particularidad es el desolado escenario antártico en el cual se desarrolla y cuyos peligros naturales son en buena medida parte de su atractivo. Basada en la novela gráfica "Whiteout" publicada en 1998, la historia nos presenta a Carrie Stetko (Kate Beckinsale) una agente federal asignada a representar la ley y el orden en una base polar durante dos años. A pocos días de abandonar la base antes de la llegada del cruel invierno polar, una cadena de misteriosos asesinatos relacionados con un raro hallazgo en medio de la nieve harán que la agente Stetko inicie una carrera contra reloj para averiguar quien está detrás de los crímenes. Igual de lineal que el argumento de la historieta en la que se basa, su principal virtud es serle bastante fiel en ese y en casi todos los demás aspectos. No hay grandes sorpresas en su desarrollo ya que desde el inicio cualquier espectador mas o menos curtido en este tipo de películas puede deducir de que va el asunto y los motivos potenciales por los cuales el misterioso asesino está eliminando personas. El director Dominic Sena, ferviente admirador de la obra impresa, luchó durante años para llevarla al cine y dirigirla. Es una pena que no lo haya logrado una década atrás, cuando probablemente un film con estas características hubiese funcionado un poco mejor al no tener que competir con tantos productos de suspenso similares.
La actuación de Beckinsale -cada vez mas peligrosamente encasillada con este tipo de papeles de mujer ruda- está dentro de los estándares de lo que ya le vimos en otras películas suyas, sobre todo en la saga "Underworld", por lo que se puede decir que cumple y poco más. La dirección de Sena es correcta más allá de que por momentos parece que estuviera dirigiendo un telefilm caro, pero dudo mucho que el mismo material en manos de otro hubiese arrojado resultados mucho mejores.

"Terror en la Antártida" no es un film aburrido, pero si rutinario, cosa que comparte con la novela gráfica en la que se basa y de la cual podría haber tomado otras lineas argumentales que lo hubiesen hecho algo mas jugado y atractivo, como la sugerida bisexualidad de la agente Stetko, elemento eliminado en la adaptación al cine presumiblemente en aras de mantener una corrección política que se antoja algo pacata en los tiempos que corren.

De todas formas si bien no es de lo mejor, "Terror en la Antártida" tampoco es de lo peor del cine de suspenso reciente, y si uno es capaz de obviar la pretensiosidad nunca cumplida de su propuesta, bien puede amenizar una tarde de domingo frente a la pantalla del televisor.

Puntaje: 5/10

domingo, 21 de febrero de 2010

"El hombre Lobo" de Joe Johnston

Mucho prometía esta nueva versión del clásico de George Waggner de 1941, "El hombre lobo" protagonizada en aquel entonces por Lon Channey Jr. y el legendario Bela Lugosi.

Tal vez ese fue el motivo por el cual esta versión actualizada del mítico film no funcionase como se esperaba que lo hiciera, porque lejos de ser la versión "definitiva" sobre esta terrorífica leyenda, como tanto se cacareaba bastantes meses antes de su estreno, no es mas que una versión prolija pero descafeinada y lineal de la película original, que buscando homenajearla a como dé lugar, olvida que han pasado ya 70 años desde entonces y muchas de sus ideas básicas -desde la apariencia del monstruo protagonista, casi un calco de la del film del 41, a muchísimos de sus mecanismos para generar miedo- han quedado defasadas, haciendo que el film de Joe Johnston apenas sea una pálida imagen de lo que tanto prometía.

No es culpa de Johnston, director de segunda unidad de Steven Spielberg que dirigiera hace unos años la tercera entrega de "Parque jurásico", si no del guión que le tocó en suerte dirigir, absurdamente anticuado para los tiempos que corren hasta en el reservado de los ya acostumbrados efectos digitales, que por momentos parecen de hace 10 años atrás.

El otro problema es el protagonista, un Benicio del Toro que sencillamente no da la talla con el papel que debe representar y que parece en todo momento disperso, como preguntándose que rayos hace ahí. Supongo que el que sea uno de los productores del film algo tuvo que ver.
Hugo Weaving -el ya para siempre recordado agente Smith de "Matrix"- está bien en su papel de investigador-cazador, pero no descolla ni da todo lo que uno sabe que podría darle al papel.

Pero no todo es malo. Anthony Hopkins con su sola aparición ya da una lección de lo que es tener presencia en pantalla, amén de que su papel está demasiado cantado desde el vamos. Por su parte, la hermosa y delicada Emily Blunt cumple con lo suyo, que tampoco es mucho y que funciona mas como un ornamento sentimental que otra cosa.
La banda sonora a cargo del casi siempre impecable Danny Elfman, un músico que ha dado lo mejor de sí en películas como "Batman" (1990), es portentosa y efectiva, aunque es imposible obviar que muchos de sus acordes recuerdan demasiado a los que Wojciech Kilar compuso para la estupenda "Drácula" que dirigiera Coppola en 1992.

En definitiva, "El hombre lobo" es una remake que, a pesar de intentar actualizar algunos planteos del original -sobre todo en lo referente a la carga sangrienta, inexistente en la película de 1941- no logra atrapar casi en ningún momento y uno siente que es algo ya tan visto que casi puede adivinar lo que sucederá secuencia tras secuencia.

Un mito tantas veces usado por Hollywood en películas realmente sorprendentes como "Un hombre lobo americano en Londres" (1980) o "Aullidos" (1983), films que actualizaron la leyenda al punto que fueron el mojón de referencia para buena parte del cine de terror que vino en los años siguientes, se merecía algo mucho mejor.
Así como está deja la impresión de haberse quedado en la promesa de algo que no fue.

Puntaje: 4/10

lunes, 15 de febrero de 2010

"Camino hacia el terror 3" (Wrong turn 3) de Declan O'Brien

No hay quien pueda poner en dudas a estas alturas, que las sagas de terror son un filón muy redituable para el Hollywood actual que no se amilana en absoluto en convertir un título pequeño y de poco presupuesto en el inicio de una trilogía, tetralogía o lo que más le convenga. Ahí tenemos de ejemplos a la ya muy estirada saga "El juego del miedo" (Saw) en su sexta parte o "Destino final" en su ya cuarta versión.

En el año 2003, aparecía un nuevo título que con el correr de los años tendría el mismo destino; "Camino hacia el terror" (Wrong turn), film de horror survival deudor de títulos tan emblemáticos como "El despertar del diablo" (The hills have eyes) en cualquiera de sus versiones, en el que un grupo de jóvenes estereotipos perdidos en la espesura del bosque en el cual excursionaban terminan siendo cazados por una familia de mutantes caníbales. A pesar de lo trillado de la idea la misma funcionó con bastante éxito, lo que motivó una secuela aún mas sangrienta,"Camino hacia el terror 2: Final Mortal", que a pesar de ser argumentalmente bastante mas trabajada y mucho mas entretenida que la anterior, no pasó por cines y se editó directamente en dvd.
El éxito de esa segunda entrega dió origen a una tercera, recientemente editada en Uruguay en formato dvd con el mas que evidente título de "Camino hacia el terror 3". La idea base es la misma de los films anteriores, al punto que sus primeros minutos son casi un calco. Pero pasado ese tramo la cosa cambia para mal. Y yo diría que para muy mal.

En esta ocasión, los protagonistas de la salvaje cacería mutante no son unos jóvenes sedientos de sexo y aventuras, sino un grupo de violentos presidiarios y sus custodios policiales que durante un traslado hacia una nueva prisión, son atacados en medio de la noche por un deforme caníbal que tras sacar el autobús que los transporta fuera de la carretera comenzará a eliminarlos uno por uno. Pero esa no será la única amenaza para los protagonistas, ya que a sus odios personales se sumará la misteriosa aparición de un viejo botín de millones de dólares que fomentará la codicia entre ellos.
En definitiva, lo que "Camino hacia el terror 3" propone es un intento por querer diferenciarse de sus antecesoras con una mezcla que incluye lo peor de "El fugitivo" con films de persecución policial similares, aderezado muy de a ratos por chispazos de terror truculento.
Y éste es el principal defecto del film de Declan O´Brien; la mayor parte del metraje se centra casi exclusivamente en el enfrentamiento entre los personajes centrales -policías y presidiarios- tanto por sus diferencias personales como por el dinero que sin demasiadas explicaciones aparece en medio de la nada, dejando muy en segundo plano el elemento terrorífico que queda relegado a un único(!) mutante absolutamente payasesco y nada aterrador.


La película se empieza a hacer demasiado larga antes del primer cuarto de hora y a pesar de que su carga sangrienta es bastante alta para ese entonces, no basta para tapar las notables carencias de un relato aburrido y por momentos absurdo, que abusa en exceso de los efectos digitales -muy pobremente realizados por otra parte- y decepcionante en todos los sentidos teniendo en cuenta la buena calidad de los dos films anteriores que, con presupuestos igual de bajos, lograron resultados mucho mejores.

Un producto de terror olvidable, que no creo que dé ni para los incondicionales del género, ni siquiera para los de la saga.

Puntaje: 3/10

lunes, 8 de febrero de 2010

Rincón de videoclub: "Batalla mas allá de las galaxias" (Battle beyond the stars, 1980) de J.T.Murakami

A comienzos de los años 80 el cine de ciencia ficción estaba notablemente influenciado por el arrasador éxito de "La guerra de las galaxias" de George Lucas. Esto quedó evidenciado por la enorme cantidad de producciones del mismo género realizadas en los años siguientes, la mayoría de ellas clónicos de calidad paupérrima salvando algunas excepciones.

"Batalla mas allá de las galaxias" es probablemente, pero no por mucho, una de esas excepciones. No resulta nada raro que un productor con el olfato oportunista de Roger Corman se haya querido poner bajo la sombra del éxito del film de Lucas, produciendo un film de similares características que incluyen todos sus tópicos; batallas espaciales, criaturas alienigenas varias, robots, malos muy malos y buenos muy buenos. Claro que todo ello realizado con un presupuesto 150 veces menor al que tuvo Lucas para su mítica creación. El resultado fue un producto que en algunos momentos luce bastante cuidado en sus aspectos técnicos, sobre todo en lo referente a decorados e interiores -al menos para la época- y en otros lamentablemente no tanto, siempre manteniéndose dentro de los cánones de la serie B.
Corman contrató los servicios del veterano guionista Walter Sayles para escribir un guión que estuviera a la altura del producto a clonar. El problema es que Sayles se limitó a recibir su cheque sin quemarse demasiadas neuronas en el proceso de creación porque "Batalla mas allá de las galaxias" no es otra cosa que una translación en clave de space-opera de "Los siete magníficos", uno de los más emblemáticos westerns de los años 60 a su vez inspirado en "Los siete samurais" de Akira Kurosawa, dando como resultado una historia de ciencia ficción resultona de a ratos pero poco original.
La cosa va de un pequeño y pacífico planeta llamado Akir el cual es amenazado por el malvado Saidor de los Malmori (John Saxon), un lider guerrero que se traslada por el espacio con su ejército de mutantes a bordo de una poderosa nave equipada con un arma capaz de destruir un planeta de un solo disparo -cualquier semejanza con la Estrella de la Muerte de "Star Wars" no debe ser mera coincidencia-. Los habitantes de Akir tienen seis días para buscar ayuda antes de su llegada por lo que un joven guerrero (Richard Thomas) es enviado a buscar aliados fuera de su planeta para combatirlo.

La búsqueda del protagonista por toda la galaxia dará sus frutos, logrando reunir a un tan improbable como variopinto grupo de guerreros espaciales que van desde un cowboy terrestre -interpretado de muy mala gana por George Peppard años antes de hacerse famoso por el seriado "The A-Team" o "Los Magníficos" como se conoció en Uruguay y en otras partes-, pasando por un cazador de recompensas solitario interpretado por un Robert Vaughn en total decadencia, a una voluptuosa guerrera valkyria interpretada por la nada pudorosa Sybil Dan
ning, una habitual en el cine fantástico de clases B y Z de la época, entre otros tantos personajes alienigenas a cual de todos mas carnavalero.

No hay demasiada seriedad ni atención en la elección de los personajes, lo que demuestra el pobre trabajo creativo de Sayles a la hora de escribirlos que parece haber pensado que lo más importante era la diversidad de los mismos, por mas ridículos que resultaran, a que fueran medianamente creíbles para el público.
Por otro lado, las actuaciones van de irregulares a directamente malas, y salvando el trabajo de Thomas como héroe y el de John Saxon como villano, el resto la verdad que es bastante olvidable.

El otro punto negativo es el tramo final, con varias batallas que se desarrollan tanto en tierra como en el espacio, momento en el que las carencias presupuestarias se hacen más evidentes a cada minuto. Deja toda la impresión que el dinero ya se venía acabando para ese entonces, por lo que el director J.T. Murakami -un especialista en cine animado devenido en director- decide recurrir a viejos trucos de abartamiento, como repetir durante las batallas las mismas secuencias de naves disparando y explotando una y otra vez. Para colmo, hay una alarmante baja en la calidad de los efectos especiales a nivel general con respecto a los de la primera mitad de la película
y una cantidad innecesaria de planos de los diversos personajes emitiendo comentarios gastados e intrascendentes o con reacciones insólitas en momentos totalmente inadecuados -la secuencia del cowboy de Peppard tocando la armónica a bordo de su nave mientras cae en combate trata de parecer heroica, pero luce casi surrealista-.
Al menos, la música del joven compositor James Horner, que años después alcanzaría la gloria tanto artística como profesional gracias al blockbuster "Titanic" de James Cameron, eleva en algo la dignidad de esas secuencias así como la del conjunto.

Es una pena que ni Sayles ni Corman hayan afinado un poco más tanto la calidad del guión como el uso del presupuesto con el que contaban, porque el resultado final quizás hubiese sido algo mucho mas digno que lo que terminó siendo.
De todas formas, no puedo decir que sea un producto aburrido y menos aún para quienes gustan de la ciencia ficción de clase B. Pero al quererse tomar tan en serio a sí mismo pretendiendo emparentarse con lo que no puede "Batalla mas allá de las galaxias" termina quedando como el primo pobre de "Star Wars", a muchísima distancia de la adrenalina y fuerza que el film de George Lucas siempre ha tenido y aún tiene.

Puntaje: 5/10

miércoles, 3 de febrero de 2010

"Destino Final 4" (The Final Destination) de Eric Bress y David R. Ellis

Nick O´Bannon y sus amigos asisten a una carrera de autos Nascar en el circuito de alta velocidad McKinley. Sin embargo, lo que prometía ser una tarde de emociones se convierte en pesadilla cuando Nick tiene una visión premonitoria en la que un terrible accidente entre todos los autos que compiten acaba matando a todos los asistentes. Nick convence a su novia y amigos de salir del circuito tras lo cual se produce el brutal accidente en el que mueren docenas de personas.
Todos creen que la visión de Nick fue un milagro y que la vida les ha dado una nueva oportunidad. Sin embargo, la muerte les tiene preparado un nuevo y terrible destino a todos.

Cuarta entrega de la saga iniciada en el año 2001 por Glen Morgan y James Wong y que innova poco y nada con respecto a las anteriores. La gracia del asunto es la misma de siempre; grupo de sobrevivientes de algún tipo de catástrofe que creyendo ser afortunados por haber escapado de una muerte segura, comienzan a ser perseguidos por la mismísima Parca que los elimina en el mismo orden en el que debieron haber muerto. La única forma de burlar su mortal destino es intentar romper la cadena de muertes original.
Manteniendo la misma mecánica de los films anteriores y muchos de sus elementos básicos -la ominosa presencia del número 180 como presagio de muerte, entre otros- la principal fuerza de "
Destino final 4" como divertimento se centra en las distintas formas de morir de sus personajes centrales -que aunque cada vez más rebuscadas no por ello menos originales- y en las desesperadas acciones de sus protagonistas para evitarlas.

Filmada en principio para ser visionada en cines bajo el sistema 3D -recurso que originalmente iba a ser utilizado en la tercera entrega- no hay mayores sorpresas en su desarrollo y aunque resulta igualmente divertida, probablemente sea la más floja de las cuatro entregas.
De todas formas, sigue siendo una propuesta de terror de consumo rápido y aceptable, sobre todo si se disfrutó con las entregas anteriores.

Puntaje: 5/10