jueves, 31 de enero de 2013

"FUERA DE LA LEY" (Seeking Justice, 2011) de Roger Donaldson

Will Gerard (Nicolas Cage)  es un profesor de secundaria de los suburbios de Nueva Orleans. Luego del violento ataque sexual que sufre su esposa y mientras se encuentra todavía en el hospital, esperando que se recupere, Will acepta la propuesta de un hombre desconocido que le ofrece hacer justicia al instante, asesinando al violador de su esposa para así evitarles pasar por el mal momento que supone un proceso legal. Sin embargo, su decisión le acarreará terribles consecuencias.

"Seeking Justice" es de esas películas que, a los pocos minutos de empezada, le entra a generar en uno la duda sobre si vió o no la misma historia una docena de veces antes.  Supongo que no es raro, creo, si se tiene en cuenta que su propuesta de inocente-perseguido-por-crimen-que-no-cometió vuelve a usarse recurriendo a todos los clichés posibles dentro del género. El resultado final de su planteo luce a producto de puro relleno, destinado al mercado del dvd o a tapar algún hueco en  los horarios de algún canal de televisión abierta.

¿Que hay films de relleno muy dignos? Si, por supuesto que los hay. Algunos incluso dirigidos por el mismo director de este rutinario policial, Roger Donaldson, que aunque parezca mentira hace ya muchos años, dirigió cosas como el excelente thriller "Sin salida" (1987) o la prolija remake de "Motín a bordo" (1984). 
El problema es que hay rellenos y rellenos. "Fuera de la ley" es un relleno de los malos; mal contado, mal planteado y peor actuado. Todo lo que sucede en su hora y media de duración se ve venir a la legua y por ello no genera el más mínimo interés en el destino de su protagonista.
Nicolas Cage sigue demostrando que su declive profesional como actor no es casual ni tampoco una mala racha. El tipo agarra el papel que le venga con tal de que los ceros de sus cheques les sirvan para pagar sus deudas con el fisco de su país, y lo que es peor, parece resignado al hecho de que su carrera siga ese derrotero hasta el final.
Mención aparte para un Guy Pierce que aparece por ahí como antagonista, perdido en medio de la mediocridad del asunto, tratando inútilmente de darle un poco más de nivel a la cosa.

Pero quizás lo peor sea que "Fuera de la ley" es una oportunidad desaprovechada. Un tema actual y candente como es el de la justicia por mano propia, bien se podría haber encarado de una manera más amena y adulta. En vez de eso se optó por abusar del cliché barato y el efectismo burdo en busca de crear el superfilm de acción que no es -valga de muestra el mentiroso poster publicitario, mostrando a Cage perseguido por helicópteros y explosiones a su espalda, cuando no hay nada de eso en la película-  por lo cual termina hundiéndose en el peso de su propio fracaso.
De más está decir que no es recomendable para casi nadie y mucho menos para aquellos cinéfilos curtidos en tramas policiales persecutorias.

Puntaje: 4/10

viernes, 4 de mayo de 2012

"Moonwalker" (1988) de Jerry Kramer y Jim Blashfield


Es innegable que el mundo del videoclip tuvo un antes y un después de Michael Jackson.
Mientras que a comienzos de los años 80 la mayoría de los cantantes y grupos de habla inglesa promocionaban sus temas con videos de calidad casi hogareña, de dudosa imaginativa o hechos en base a imágenes tomadas de conciertos en vivo, Jackson se propuso revolucionar la industria del videoclip contando breves y bien guionadas historias que respaldaran sus canciones. Eso hizo que cada estreno de sus videos se convirtiera casi en un evento de masas, que agolpaba a millones frente a las pantallas de televisión el día y hora que se anunciaban.

Probablemente el más recordado de esos acontecimientos haya sido el arrollador éxito del tema "Thriller" en 1983, que llevó a la realización de uno de los videoclips más cinematográficos de la historia. Dirigido por John Landis -realizador popular en aquel entonces gracias al éxito de su estupenda "El hombre lobo americano en Londres" (1981)- y narrado ni más ni menos que por el inmortal Vincent Price, el video musical de "Thriller" sigue siendo un hito pionero que marcó a fuego el mundo del videoclip cambiándolo por completo.
Luego vendrían cosas como"Captain EO", corto producido por George Lucas y Francis Coppola para una atracción de Disneyland, y el no menos exitoso "Bad", que aunque inferiores en calidad y nivel de impacto a "Thriller" mantenían claramente el sello distintivo del cantante.

Fue ese éxito en el mundillo de la realización de videos musicales lo que impulsó a Michael por esa misma época, a realizar una de las extravagancias cinematográficas más llamativas de los 80. El título de esa extravagancia fue "Moonwalker".
El mítico "Paso antigravedad"
Dirigida por Jerry Kramer y Jim Blashfield, habituales colaboradores del cantante en muchos de sus proyectos y producida por el mismo Jackson, "Moonwalker" es una restrospectiva dividida en varios segmentos independientes, algunos hechos en base a imágenes de giras y videos musicales del cantante, con mucho de homenaje a su propio pasado en los Jackson Five y a sus comienzos como solista a fines de los años 70, mezclado todo con otros pasajes de pura e imaginativa ficción. 

No falta en esa mezcla su descarga crítica hacia el poco pudor con el que los medios trataron su vida personal a lo largo de los años, presentándolo muchas veces como una especie de atracción circense en pos de vender noticias, algo que las imágenes que acompañan al segmento de la canción "Leave me alone" deja bastante en claro. 

La media hora final de la película es el momento más emparentado con el cine tradicional y nos narra una miniaventura en la que el cantante debe salvar a un grupo de niños de una siniestra organización de narcotraficantes liderada por un tal Mr. Big -Joe Pesci luciéndose como villano- que planea convertir en adictos a todos los niños del planeta. Para detenerlo y salvar a sus amigos, la estrella de la música se transformará mágicamente en diversos artilugios -un auto supermoderno, un enorme robot, una nave espacial-.  Es en este segmento donde toda la imaginería visual típica de las producciones videocliperas de Michael Jackson hace alarde, combinando efectos de animación asombrosos para su época -la conversión del cantante en una especie de robot "transformer" sigue siendo impresionante hoy día- con secuencias de acción real por montones, que terminan brindando un clímax que, a fuerza de espectacularidad, pretende quedar grabado en las retinas del espectador. La secuencia destinada a su tema "Smooth Criminal", incluida en este segmento y muy popular por su famoso paso antigravedad, es probablemente la más recordada por el público en general ya que se utilizaría luego de forma independiente para promocionar la canción.
No, no es un avión; es MICHAEL!
"Moonwalker" es algo atípico y curioso, por momentos casi bizarro, que no puede calificarse propiamente como cine. Es un vehículo de lucimiento exlcusivo para su creador, cuya presencia en él es lo único que justifica su existencia. Un producto que solo podía haberse realizado en una década tan abocada a excesos fílmicos como aquella en la que se realizó y de una factura general que no la hace apta para cualquier paladar. 

Aunque debo admitir que disfruté verla en su momento, así como recientemente en su impecable edición en dvd, también debo admitir que no me atrevería a recomendarla a cualquiera. Como todo producto de culto, es algo relegado casi exclusivamente para los acérrimos fanáticos del malogrado ídolo de la canción. Serán ellos los que con mayor beneplácito asimilen y agradezcan el aluvión de imágenes y sonidos que durante casi hora y media el "Rey del Pop" proponía en él.

Puntuación: 7/10

lunes, 9 de abril de 2012

"Noche de Miedo" (Fright Night, 2011) de Craig Guillespie

La versión original de "Fright Night" dirigida por Tom Holland en 1985, se convirtió inesperadamente en un éxito de taquilla en su época y un verdadero film de culto más tarde. Su mezcla de terror vampírico con dosis de comedia juvenil funcionó muy bien y terminó generando escuela dentro del género.
Como no podía ser de otra manera y como viene siendo la costumbre desde hace años con todo film ochentero que haya tenido un mínimo de éxito, el pasado año 2011 nos llegó su remake; "Noche de miedo" dirigida en esta ocasión por el recién llegado al género Craig Gillespie.
Aunque el film original siempre me ha gustado, jamás lo consideré algo tan excelso como para ponerlo a la altura de un clásico referente en su tipo. Quizás ese es el motivo por el cual esta nueva versión me ha gustado tanto, a tal punto que en varios aspectos me parece que supera a su antecesora. Aunque la premisa base es la misma (chico de barrio descubre que su vecino es un vampiro que está asesinando a sus otros vecinos e intenta detenerlo por sus propios medios) su desarrollo toma carriles bastante diferentes.  Esto quizás desencante a quienes esperen una versión más fiel al original, pues si bien las dosis de terror y sangre son muy superiores, el factor comedia no lo es tanto, quedando reducido a ocasiones muy puntuales, la mayoría de ellas relegadas a las apariciones de David Tennant como el cazador de vampiros Peter Vincent, papel que en 1985 interpretara Roddy McDowell y cuya timorata presencia en pantalla por sí sola ya era graciosa. En el caso del Vincent interpretado por Tennant, el personaje resulta mucho mas oscuro y su humor se basa más que nada en el extravagante modo de vida que lleva como famoso ilusionista de Las Vegas y en sus casi constantes arrebatos de egolatría. De todas formas, eso le basta para tener en determinados momentos más protagonismo que el resto del elenco.
El otro personaje mutado de una versión a otra es el del vampiro. No queda nada del elegante, seductor y clásico chupasangre que genialmente interpretara en 1985 Chris Sarandon (que a propósito, tiene un cameo en este film). El vampiro compuesto por Colin Farrell es más bien un reflejo de estos tiempos; gusta de la televisión chatarra, utiliza una camioneta negra pick-up mal cuidada y pondera la comodidad al vestir por encima de la elegancia. Sus víctimas ya no son exclusivamente prostitutas o chicas jóvenes, prefiriendo familias enteras de su barrio como presas para sus cenas.

El resto del reparto, incluido el protagónico de Anton Yelchin -recién salido de "Star Trek: El futuro comienza"- sencillamente cumple con las expectativas, con destaque quizás en la madre del protagonista, una muy prolija Toni Collette, cuya participación luce tal vez un poco desaprovechada.

Otros cambios del guión incluyen persecuciones varias -destacable la de la carretera en medio de la noche-, algunos giros argumentales interesantes inexistentes en la primera versión y un clímax final que, sin ser nada que no se haya visto antes, es bastante más espectacular y sangriento que el del film original.
Los efectos especiales están bastante bien, aunque como ya es costumbre en producciones de este tipo casi todos son enteramente generados por computadora, lo que hace que uno eche un poco de menos aquellos entrañables efectos de maquillaje que tan bien lucían en los años 80. 

"Noche de miedo"  2011 es un aceptable film de terror pasatista.
No tiene demasiado humor ni comedia, o al menos no tanto como la versión de 1985, haciendo más hincapié en la truculencia bien filmada y las secuencias de acción por sobre cualquier otra cosa. 
Su tibia recepción en salas norteamericanas en el momento de su estreno le bastó para recaudar lo suficiente y superar sus costos de producción. 
No sería nada raro que en poco tiempo más se estuviera produciendo una continuación la cual, esperemos, sea mejor que la espantosa secuela que tuvo el film original en 1988.

Puntaje: 6/10