lunes, 16 de agosto de 2010

Rincón de videoclub: "Fuerza Siniestra" (Lifeforce, 1985) de Tobe Hooper

El transbordador espacial Wiston Churchill viaja hacia el cometa Halley con la intención de estudiar de cerca al más famoso cometa de la historia. Pero al acercarse detectan en su cola un enorme objeto que resulta ser una astronave. Al abordarla, los astronautas descubren un grupo de alienígenas aparentemente humanos en estado de hibernación los cuales son traídos a la Tierra con pavorosas consecuencias.

"Fuerza siniestra" (título con el que se conoció en Uruguay y buena parte del mundo de habla hispana) fue una película planeada para aprovechar el supuesto tirón publicitario que significaba el pasaje del cometa Halley por las cercanías de nuestro planeta en 1986. Tobe Hooper, director de la sobrevalorada "La masacre de Texas" (1974), tomó las riendas de la dirección de este film pastiche, mezcla de varios elementos del cine fantástico como lo son los zombies, los vampiros y las invasiones alienígenas. Sin embargo el fracaso en taquilla evidenció lo equivocado de la idea. El guión está basado en una paupérrima novela de Collin Wilson en la que unas criaturas alienígenas llegan a la Tierra y sobreviven alimentándose de la energía vital -alma o como quieran llamarlo- de los seres humanos.


En la película de Hooper estas criaturas están emparentadas con las viejas leyendas de vampiros -aunque nunca se explica bien de que forma- solo que sus víctimas quedan convertidas en seres muy similares en apariencia y conducta a los clásicos zombies de George Romero, pero que en vez de cerebros buscan absorber la energía de personas vivas. Estos aliens vampíricos llegan a la Tierra tras ser sacados en estado de hibernación de su enorme astronave oculta en el cometa Halley por la tripulación de una nave espacial británica (!), sin saber el enorme peligro que encierran.
Precisamente toda esta secuencia inicial resulta ser lo más interesante de todo el film, pues la atmósfera generada durante esos minutos promete mucho más de lo que se termina viendo. Una vez en nuestro mundo (mas exactamente en Inglaterra) las criaturas resucitan, y lideradas por una bella alienígena (una desconocida Mathilda May en sus quince minutos de gloria) comienzan a hacer lo suyo transformando a gran parte de la población de Londres en una horda de zombies sedientos de energía vital. El único sobreviviente de la expedición que encontró a estos seres (Steve Railsback) esconde la clave para detener lo que puede ser el fin de la especie humana.
El principal problema de "Lifeforce" es la cantidad de elementos que intenta combinar en tan corto tiempo – el film dura poco más de 90 minutos – dejando en el debe explicaciones para situaciones poco claras que generan continuamente cabos sueltos que nunca son atados. Deja la sensación de que se intentó cubrir las enormes carencias argumentales mediante el uso de un contínuo impacto visual. De hecho, el maestro en efectos especiales John Dykstra (creador de los efectos de "Star Wars" y "Galactica") fue la persona elegida para su diseño, resultando realmente impresionantes las secuencias en el espacio exterior, dentro de la enorme nave de los vampiros oculta en el Halley así como la destrucción de Londres con millares de zombies deambulando por sus calles.
A pesar de todo, el balance final resulta negativo. Como espectáculo visual "Fuerza siniestra" puede tener su atractivo, pero su historia es tan débil y está narrada de una forma tan poco convincente que nunca llega a atrapar, relegándola a ser un producto de consumo casi exclusivo para los aficionados a las mezclas mas descerebradas de terror y ciencia ficción que no tengan mayores exigencias.


Tras su estreno en pantalla grande su edición en formato VHS se demoró bastante y al llegar no tuvo mayor repercusión, siendo durante años un film difícil de encontrar aún en videoclubes especializados.
Como dato anecdótico; la breve aparición del actor Patrick Stewart un par de años antes de ser conocido por su papel del capitán Picard en la serie "Star Trek: La nueva generación".

Puntaje: 5/10

lunes, 2 de agosto de 2010

"El Origen" (Inception, 2010) de Chris Nolan

Hacía tiempo que un film no generaba tanta expectativa previo a su estreno, algo que "El Origen" logró, en parte, gracias a la enorme y acostumbrada campaña publicitaria de la que vienen haciendo gala los grandes blockbusters hollywoodenses desde hace ya varios años, pero también por ser el último trabajo de uno de los mejores directores surgidos en esta última década, Chris Nolan, que luego de la fantástica "El caballero de la noche" dejó el listón demasiado alto como para que sea fácilmente superado.

"El Origen" narra una historia ocurrida en un futuro que parece muy cercano, donde la tecnología permite introducirse en los sueños ajenos y desde ellos robar o cambiar determinadas ideas del individuo cuyo sueño está siendo manipulado. A este procedimiento se le llama "originación" y Dom Cobb (Leonardo DiCaprio) es un especialista en ese dificil arte, por lo que es contratado junto a su equipo por Saito (Ken Watanabe), un empresario japonés que pretende hacer que Cobb entre en los sueños del lider de una empresa competidora para que este cambie de idea sobre el manejo de su enorme imperio corporativo.

Pues bien, luego de vista lo primero que me pasó por la mente fueron dos ideas:

1) Que salvando distancias temáticas y de contenido, no es mejor que ninguna de las dos "Batman" realizadas por Nolan, películas por las que tengo un particular respeto por haber revivido un personaje que cinematográficamente parecía muerto desde hacía muchos años y que me parecen mucho más trabajadas a la hora de funcionar como divertimento.

2) Que es muy difícil, por mas que se quiera evitar, no establecer comparaciones directas con la película que, al menos temáticamente, más puntos en común tiene: "Matrix" (1999). Esto no es necesariamente un punto en contra para el film de Nolan, pero me parece que mucho de su base temática sigue estando demasiado arraigada en el recuerdo del público actual como para que la mayoría pueda o quiera evadir el hecho de que la misma no es para nada original y que en muchos aspectos, el film de 1999 resultaba un tanto mejor en el desarrollo de la misma.

En efecto. Tanto el film de Nolan como el de los hermanos Wachoski plantean el manejo de los sueños como realidades alternativas manipulables, verdaderos universos paralelos donde las leyes físicas y las nociones de tiempo y espacio pueden ser modificadas en pos lograr determinados objetivos.
Nolan maneja estos conceptos con relativa efectivida aunque dedicandole demasiado tiempo -algo más de una hora entera de película- pura y exclusivamente a la explicación de las leyes que rigen ese universo onírico en el cual los protagonistas deberán cumplir su misión. Eso no es implícitamente malo, pero por motivos diversos, que incluyen la enorme cantidad de información que el espectador debe procesar en ese tiempo, no terminan de cuajar del todo bien lo que hace que llegada la segunda hora de metraje, en la que se desarrolla la acción más vertiginosa del relato, el espectador pueda sentirse bastante perdido y termine asistiendo solo a un conjunto de secuencias en gravedad cero y de tiroteos muy bien filmadas pero que no tienen demasiado sentido con todo lo explicado.

El otro problema es que aún habiendo comprendido bien todo ese conglomerado de leyes inventadas -situación que fue mi caso- uno sienta que la acción llega ya demasiado tarde para compensar todo el tiempo perdido en explicaciones. Sumar a eso una subtrama centrada en el drama sicológico que vive el personaje de DiCaprio producido por la memoria de su esposa fallecida cuyo recuerdo resulta un verdadero peligro para su misión, un elemento que debería funcionar como factor de tensión agregado a la trama, pero que a Nolan se le escapa muchas veces de las manos y que termina lastrando en demasía el desarrollo de la historia central.

En suma, "El Origen" es un producto que promete mucho en lo previo, quizás demasiado, con un planteamiento que se divide de forma desigual entre lo metafísico de manera muy light y el cine de acción más convencional, apoyada en una muy buena factura técnica y un vertiginoso manejo de cámara que intentan disfrazar las debilidades de una trama demasiado enrevesada que de a ratos puede marear hasta al espectador mas despierto. Y como expliqué al comienzo, tampoco resulta demasiado original porque el planteamiento de su ideario básico remite directamente a otros productos de temática muy similar, siendo "Matrix" su mas obvio mojón de referencia, aunque a nivel de divertimento el film de Nolan se quede, comparativamente hablando, bastantes escalones por debajo.

Puntaje: 6/10

domingo, 25 de julio de 2010

"Blood: El último vampiro" (Blood: The last vampire, 2009) de Chris Nahon


En el año 2000, el mundillo del cine de animación se veía revolucionado por la aparición de un cortometraje de terror que formaba parte de una historia de características multimediales dividida y narrada en tres formatos; un videojuego, una novela gráfica japonesa o manga y la película animada en cuestión. "Blood: The last vampire" presentaba a Saya, una chica mitad humana, mitad vampiro que trabaja para una organización del gobierno encargada de buscar y destruir a los miembros de una monstruosa raza de vampiros capaces de disfrazarse de humanos para así alimentarse de ellos. Infiltrada en una base norteamericana en Japón, Saya debe destruir a varias criaturas que alli se han escondido. El film resultó una autentica revelación desde el punto de vista técnico, tanto por mezclar impecablemente la animación tradicional con la computarizada, como por un uso estilizado de la violencia al servicio de una historia bastante climática aunque tambien inconclusa y abrupta por ser lo que originalmente es; un capítulo breve que formaba parte de una historia mayor.

Es así que en el 2009 el director francés Chris Nahon, basándose en el animé del 2000, realizó una remake con actores reales narrando la misma historia pero ampliada. Su versión de "Blood: El último vampiro" intenta ser más explicativa en cuanto a los orígenes de Saya -interpretada por la bellísima actriz coreana Gianna Yun-, de la organización para la que trabaja -que aqui ya no es gubernamental sino privada- y al mismo tiempo introduce a un nuevo villano llamado Onigen, supuesto lider de toda la raza de vampiros.

Si bien es cierto que el anime como material de base no daba para mucho desde su historia -no olvidar que formaba parte de una historia mas grande- lo cierto es que esta adaptación deja sabor a poco en casi todos sus aspectos; desde sus secuencias de acción y peleas, que aunque bien coreografiadas son bastante inferiores en calidad y emoción a las de productos similares como "Blade: Cazador de vampiros" (1998) o "Kill Bill" (2004), a sus descuidados y chillones efectos infográficos -especial atención a los borbotones de sangre digital que saltan con cada corte de espada y que lucen espectacularmente falsos o las transformaciones de los vampiros y su diseño que parecen sacados de una mala película de terror de hace 15 o mas años atrás-.
Tampoco ayudan demasiado las nuevas lineas argumentales que intentan explicar cosas que el animé original dejó en el tintero, como el origen de Saya o su relación con el villano Onigen, una vuelta de tuerca que se va haciendo demasiado obvia durante la narración y por ende poco efectiva.
"Blood: El último vampiro" resulta ser una remake floja, que promete mucho en sus primeros minutos pero que se va desinflando de a poco hasta el punto de la chatura total obligando a uno a preguntarse a donde fueron a parar los supuestos 35 millones de dólares que costó su producción.

Solo destaca por la sanguinolencia de sus batallas y alguna que otra secuencia de acción como aquella del camión sobre el precipicio -la mejor de todo el film- y el flashback onírico del anciano combatiendo a una suerte de vampiros-ninjas, que demuestran que Nahon como director pudo y debió haber hecho algo mucho mejor que lo que terminó ofreciendo.
Así como quedó no pasa de ser un entretenimiento que funciona solo de a ratos y bastante menos que pasatista.
Puntaje: 4/10

sábado, 24 de julio de 2010

"Caso 39" (Case 39, 2010) de Christian Alvart

Parece que los niños malévolos vuelven a estar de moda.
Hace unos meses fue "La huérfana", un film de relativa calidad que volvía a presentarnos la maldad encarnada en un cuerpo infantil y como ésta era capaz de carcomer la esctructura de una familia feliz hasta el borde de su total destrucción.

"Caso 39" pretende seguir un camino similar en muchos aspectos aunque con un encare distinto relacionado al origen de esa maldad.
Cuando la trabajadora social Emily Jenkins (Zellweger) salva a la pequeña Lilith de ser asesinada por sus propios padres y se la lleva a vivir con ella, comienzan a darse una serie de misteriosas e inexplicables muertes a su alrededor, muertes en las que directa o indirectamente la inocente Lilith parece estar siempre involucrada.
Lo que comienza como un interesante relato de suspenso psicológico adquiere a la mitad del mismo un tono más cercano al del terror tradicional, elementos sobrenaturales incluídos, siendo mérito del alemán Christian Alvart que la mezcla no resulte en un pastiche pesado e incoherente. El interés de la historia no decae prácticamente en ningún momento pese a la previsibilidad de lo contado, y aunque las referencias a clásicos como "La profecía" (1976) y a otros films más recientes como "La llamada" (2005) son casi inevitables, el film de Alvart sale airoso en su función de mantener la tensión hasta el final.
Alegra también ver a una Zellweger incursionando en un género totalmente nuevo para ella y aunque de a ratos se puedan apreciar muchos de los ticks y expresiones típicos de sus habituales papeles de comedia, la verdad es que no desentona con el drama que vive su personaje, una solitaria y compenetrada trabajadora social preocupada por el destino de esa niña que terminará convirtiendo su vida personal en un infierno. Mención aparte merece la prometedora Jodelle Ferland como la diabólica Lilith, cuya carga de sospechosa inocencia y desconsolada maldad hace que brille por momentos más que su contraparte protagónica.

"Caso 39" no es una película original en ningún aspecto y es posible que hasta mas de un fundamentalista del terror encuentre algo pesado su tufillo aleccionador sobre ciertas realidades sociales referidas a la niñez maltratada y a la conquista de los miedos personales como forma de vencer al mal. Aún con todo es un film que se consume y digiere sin problemas y que contentará a la mayoría de los amantes al cine de terror psicológico más allá de que dudo que permanezca demasiado tiempo en su recuerdo.

Puntaje: 6/10

lunes, 19 de julio de 2010

"Precious" (2009) de Lee Daniels

Claireece "Precious" Jones es una adolescente negra, obesa y analfabeta, enferma de SIDA y embarazada por segunda vez tras ser abusada sexualmente por su propio padre ante la total indiferencia de su madre que la aborrece y la trata poco menos que como esclava. Al ser expulsada de su escuela ingresa en una institución para alumnos considerados especiales, lugar que le brindará una esperanza de cambiar su vida.

Las historias de superación personal suelen ser bastante atractivas para el público en general, tanto más si con la excusa de denunciar determinadas realidades su contenido ofrece el suficiente morbo para hacer mas atractiva su historia. Es por ello que tras terminar de ver "Precious" no me costó mucho entender los motivos por los cuales a tanta gente le gustó esta película de caracter independiente y el por qué del aluvión de premios que ha recibido -inlcuidos dos Oscars- dándole una envergadura como denuncia social que a mi modesto entender, no tiene.
"Precious" es de esos productos fílmicos que periódicamente aparecen para generar la polémica y el lagrimón fácil recurriendo para ambas cosas al golpe bajo la mayoría de las veces. No encuentro otra manera de comprender la sucesión enormemente exagerada de desgracias que debe padecer la protagonista durante las casi dos horas que dura la película. Y conste que no soy de los ingenuos que prefieren negar que a muchas personas en el mundo les deban suceder cosas iguales o parecidas, pero el problema es que el guión -adaptado de la novela de Ramona "Sapphire" Lofton, "Push"- luce en su plasmación a imagenes tan forzado que termina resultando inverosímil, a veces al punto de lo avergonzante y otras de lo hilarante.

La búsqueda de una luz al final de ese túnel oscuro que es la vida de la desgraciada protagonista es artificiosamente estirada en pos de engrosar la mayor cantidad de calamidades posibles que piquen la sensibilidad del espectador más desprevenido. Y digo de los más desprevenidos porque aquellos que sean habituales a los dramones fílmicos televisivos de la HBO y similares, probablemente verán todo lo malo que le puede suceder a un ser humano en 6 o 7 telefilmes baratos compendiado aquí en solo dos horas de metraje.

Lee Daniels peca de excesiva pretensiosidad al tratar de resumir ese larguísimo catálogo de crudezas mezclandolo al mismo tiempo con secuencias de puro escapismo que por momentos bordean lo ridículo -los sueños de éxito de Precious, cantando y bailando junto a su príncipe blanco, siendo adorada por miles de personas que piden su autógrafo- junto a otras que presentan con trazo demasiado grueso a diversos estereotipos de sociedad marginada -las compañeras de clase de Precious, un grupo tan variopinto como casi caricatural- para terminar con otros personajes que son la representación física de que siempre hay salida más allá de los condicionamientos sociales -la profesora lesbiana y el enfermero negro interpretado por Lenny Kravitz-.

Da la sensación que Daniels pierde la brújula de lo que está dirigiendo varias veces durante el relato no terminando de decidir si es más importante la cruel historia de su protagonista o la denuncia de las carencias de un sistema social incompetente y de una sociedad marginizadora. Como quiera que sea, el resultado final de "Precious" no es mejor que el podrían tener los ya mencionados filmes dramáticos televisivos que se emiten por cable diariamente a casi todas horas, y que de no ser por el apadrinamiento económico y publicitario de Ophra Winfrey, ícono mediático del afronorteamericanismo actual, la película hubiese pasado sin pena ni gloria.

En el apartado de las actuaciones, me sorprendieron algunas como la de Mariah Carey, casi irreconocible bajo ese pelucón negro que le tocó en suerte, interpretando a una no muy convicente asistente social o la interpretación de Mo´Nique como la desquiciada madre de Precious, una actuación poderosa pero dudosamente merecedora del premio de la Academia que se llevó.
La actuación protagónica de Gaborey Sidibe digamos que es funcional. Su personalidad apática y sus gestos poco expresivos supongo que cierran con el estado de infelicidad perpetua en el que vive, pero para mi gusto fueron factores limitantes como para que me sintiera mínimamente sensibilizado con ella y su situación.

Resumiendo; "Precious" es un film hiperdimensionado en todo sentido, que abusa de la explotación del morbo para ganarse un público que lo defenderá bajo el pretexto de ver una realidad que nos podría haber tocado a todos. Eso si, sin la más mínima intención de imaginarse en tal situación sino de simplemente presenciarla como espectador para satisfacer su propio morbo tal como si de una comida de consumo rápido se tratase. Buena parte de la crítica también tiene su cuota de responsabilidad en ese sobredimensionamiento que lo ha hecho ver como un gran producto independiente cuando en realidad utiliza los peores recursos del cine mainstream para venderse.

Puntaje: 4/10

jueves, 15 de julio de 2010

"THE END" (2010) de Eduardo Chapero-Jackson

En un futuro cercano, distópico y desolador, el agua tiene mas valor que el oro o el petróleo. Es un elemento en vías de desaparecer y los hombres serán capaces de matar para obtenerlo o protegerlo. En ese ambiente devastador, un hombre y su familia deben sobrevivir tras ser atacados en medio de la carretera y abandonados bajo un sol abrazador.

Interesantísimo cortometraje de ciencia ficción escrito y dirigido por el especialista en cortos Eduardo Chapero-Jackson, que con solo 26 minutos de duración es capaz de sumergirnos en la vorágine de un planeta derrumbándose y en el drama de una familia de clase media víctima del mismo. No se puede decir que sea un producto cien por ciento innovador, entre otras cosas porque los elementos de los que se vale su historia son bastante remanidos por el género. Sin embargo el western futurista y pre-apocalíptico de Chapero logra ser más efectivo en menos de media hora que muchos films de género en el triple de tiempo.


Si bien se pueden sacar varias reflexiones sobre el sombrío porvenir que nos presenta y sobre su desesperanzador final, no pretende ser un producto aleccionador. Esa falta de pretensiones no impiden que alcance de forma muy eficiente el objetivo de atrapar al espectador durante los minutos que dura, todo un logro para su director a tal grado que se convirtió en el producto que le permitió dirigir su primer largometraje, "Verbo", un film de ciencia ficción en etapa de post-producción en estos momentos.

Absolutamente recomendable su visionado.

Les dejo el link para verlo completo en YouTube, en inglés por ahora, sin subtítulos. Pero no hacen tanta falta, se los aseguro.

http://www.youtube.com/watch?v=DfXLOhcoPP4&feature=player_embedded

Puntaje: 7/10

miércoles, 30 de junio de 2010

"Toy Story 3" (2010) de Lee Unkrich

Andy ha crecido y está por partir a la universidad. Sus juguetes están preocupados por saber cual será su destino ahora que su dueño ya no jugará más con ellos. Por un mal entendido, la madre de Andy termina donándolos a un jardín de niños, lugar que a primera vista parece el mejor sitio para volver a empezar. Sin embargo, los juguetes residentes no les harán las cosas nada fáciles.

No hay dudas que estos 10 años que han pasado desde el estreno de la segunda película de la ahora trilogía "Toy Story" no han sido en balde.

Son muchos los productos similares y competidores directos que han aparecido en ese tiempo, pero el encanto de personajes como el valiente vaquero Woody o el astronauta Buzz Lightyear es difícil de superar y esto es algo que sus creadores tenían muy claro. Es por eso que se tomaron una década para idear una historia a la medida del éxito de las dos entregas anteriores y que al mismo tiempo les hiciera honor a esos personajes a los que todos recordamos con tanto cariño.

Pues bien; debo decir que los señores de Pixar lo lograron de nuevo, porque "Toy Story 3" es una maravilla a la que cuesta comparar con sus antecesoras, no porque su nivel cualitativo sea menor, sino porque es uno de esos raros casos donde es muy dificil saber en que lugar de preferencia colocarla.

Técnicamente sigue siendo tan intachable como sus antecesoras aprovechando los avances que se han producido en su campo en los últimos años. Se ha perfeccionado el diseño de los protagonistas así como su animación y se ha puesto mucho más énfasis en la terminación de los ambientes sobre todo en lo referente al colorido de los mismos, brillos y efectos de iluminación.
La versión en 3D -que fue la que yo vi- destaca en algunas ocasiones realzando determinadas secuencias, sobre todo cerca del final, pero realmente no se pierden de mucho si la ven en su versión 2D.

Lo realmente importante es que toda esta parafernalia tecnológica está al servicio de una historia que es la verdadera estrella de la película. Una historia que homenajea no solo a otros géneros y películas -"El gran escape" como la referencia mas obvia- si no también a las dos películas anteriores, tomándose el tiempo hasta para explicar por qué algunos personajes vistos anteriormente ya no están pero al mismo tiempo introduciendo otros nuevos. Y en este último apartado cabe destacar al vanidoso Ken -imposible no reirse con las recurrentes bromas sobre su dudosa masculinidad y su condición de accesorio Barbie- y el oso Lotso, un enorme oso de peluche de tierna sonrisa pero tras la cual esconde unas malévolas intenciones. Hay otra docena de personajes nuevos cuya lista de nombres sería imposible de incluir en este comentario y que hacen de esta tercera película algo aún más especial de lo que ya es.

"Toy Story 3" conserva todo el humor y encanto de sus antecesoras, y en algunos momentos hasta los supera, cosa tremendamente difícil de hacer en los tiempos que corren. La prueba mas notoria de ello es el triste periplo del personaje estrella de la Dreamworks, "Shrek", que luego de habernos maravillado a todos con la primera entrega hace ya 9 años degeneró en una larga serie de películas -la cuarta se estrena justamente en estos días- repleta de ideas mal recicladas que solo lograron que el personaje y su universo se desgastaran por una abusiva sobreexplotación.

En cambio, el espíritu original de aventura, de humanidad y calidez que desprenden los juguetes vivientes de Pixar sigue intacto década y media después.
Esta tercera película da toda la impresión de ser el punto final de la saga. Si realmente lo es, resulta brillante, pero si no solo cabría pedirle a sus creadores que se tomen otra década más si hace falta para igualarla o superarla.
Frente a maravillas así nuestro niño interior siempre estará dispuesto a esperar.

Puntaje: 8/10