martes, 25 de mayo de 2010

"Daybreakers" (2010) de The Spierig Brothers

En el año 2019, el mundo entero es gobernado por vampiros. Los gobiernos cazan indiscriminadamente a los humanos que se negaron a transformarse en criaturas de la noche, almacenándolos y utilizándolos como fuente de alimento. Sin embargo, con la raza humana al borde de la extinción, la escases de sangre comienza a producir estragos en la nueva especie dominante, convirtiendo a muchos en montruosos mutantes. El doctor Ed Dalton (Ethan Hawk) es un científico vampiro encargado de buscar un sustituto de la sangre como alimento. Su contacto accidental con un grupo de humanos fugitivos, lo llevará a una increíble revelación que podría acabar para siempre con el dominio de los vampiros del planeta.

Interesante puesta al día del tema vampírico en forma de film de acción con efectivas dosis de terror, que lo convierten en una de las mejores películas sobre el tema de los últimos años.

El original punto de partida de la premisa -el mundo entero despertando y viviendo en las noches, gobernado por políticos vampíricos que aprueban la captura de seres humanos- se mezcla con otros no tan originales que beben a raudales de varios productos de temática similar de la última década (de la trilogía "Blade: Cazador de vampiros" a "Yo soy leyenda", por nombrar solo algunos).
Existen también algunas carencias del guión, que por momentos abusa demasiado de dar por supuesto muchos de los hechos que llevaron a esa situación -¿como se convirtieron todos en vampiros? ¿fue un virus? y si se les dió a todos los humanos la oportunidad de ser vampiros ¿de que se supone que iban a vivir los vampiros ya convertidos al no haber mas humanos?-.

Sin embargo, todas las incoxistencias del guión se ven bastante compensadas por una puesta en escena futurista prolija y aceptablemente creíble, además de un desarrollo dinámico que no se descansa en diálogos inútiles si no en la concreción de numerosas secuencias de acción y terror impecablemente filmadas.
Las actuaciones en general son como mínimo aceptables, destacándose Ethan Hawk en el protagónico, Sam Neill como el villano de turno -papel que suele salirle bastante bien- y un Willem Dafoe en piloto automático, pero digerible dentro de todo.

Es una pena que en su último segmento el film decaiga bastante con respecto a su primera parte, acelerando de forma algo artificiosa los hechos para darle un final de shock a todo el asunto donde el gore más extremo toma las riendas del guión y donde las explicaciones -como la de la "milagrosa" cura del vampirismo- son totalmente dejadas de lado. No digo que el final sea malo, pero para mi gusto le faltó algo más de pulido y un poco menos de convencionalismos.

A pesar de todo, ello no desmerece el resultado global del film de los hermanos Spierig, en su segunda incursión en el género del terror tras su ópera prima del año 2003, "The Undead" (no estrenada ni editada en Uruguay) donde revisitaban el sub-género de los muertos vivientes.
"Daybreakers" es, con sus fallos y sus aciertos, una bocanada de aire fresco a un tema a estas alturas terriblemente trillado.
Sin ser una maravilla, resulta una película tremendamente entretenida que seguramente no decepcionará a la mayoría de los amantes del género.

Puntaje: 6/10

lunes, 17 de mayo de 2010

"Robin Hood" (2010) de Ridley Scott

La leyenda de Robin Hood ha sido llevada al cine al menos una treitena de veces a lo largo de la historia, sin sumar las numerosas versiones televisivas y seriados basados en su figura. La versión dirigida por Kevin Reynolds en 1991 y protagonizada por un Kevin Costner en el apogeo de su carrera, fue la última encarnación fílmica del personaje y probablemente la versión más recordada por el público actual, al menos hasta hoy.
Conocida es la aficción de Hollywood por retomar temáticas y personajes cada tanto tiempo, por lo que no resulta nada raro que casi dos décadas después de la versión de Reynolds, el británico Ridley Scott vuelva al ruedo con su propia y personal visión sobre el héroe medieval y a su vez con su actor fetiche, Russell Crowe, con quien tocó la fama y la gloria absolutas hace 10 años atrás con la oscarizada "Gladiador".

Es por ello que tampoco resulta raro que desde hace bastante tiempo esta nueva versión de Robin Hood se venga promocionando como la nueva colaboración del dueto Scott-Crowe en un film épico de características similares, algo que como publicidad no está mal, pero es ciertamente engañoso. "Robin Hood" está muy lejos del nivel de "Gladiador" en casi todos los aspectos en que se les compare. No es una mala película, pero tampoco es el hito que uno podría suponer de antemano viendo los trailers publicitarios.
Es comprensible que intentando apartarse de la versión de 1991 -y de casi todas las versiones anteriores- Scott haya preferido mostrar el lado menos conocido de Hood, sus orígenes como soldado a las órdenes del rey Ricardo Corazón de León batallando durante la Tercera Cruzada, el regreso a su Inglaterra natal como caballero impostor y su encuentro con Lady Marion, cuyo romance es tan mítico como su leyenda, todo esto empotrado en un entramado de intrigas políticas palaciegas que a la postre serán el detonante que convertirán al ex-soldado cruzado en el héroe que todos conocemos. Todo esto ocupa casi el 90 por ciento de las 2 horas veinte que dura el metraje, por lo que su faceta de ladrón benefactor de los pobres, salvo brevísimos apuntes, es prácticamente pasada por alto.
La insistencia del guión escrito por Brian Helgeland en dispararle al espectador la mayor cantidad de datos históricos posibles -no demasiado rigurosos además- intentando darle a la leyenda una base real que no resulta del todo necesaria, termina atentando contra el sentido de aventura que el film debería transmitir. Y es aquí cuando uno empieza a recordar que se divirtió más con algunas versiones anteriores, en especial con la del dueto Reynolds-Costner de 1991, en la que se prefería ametrallar al espectador con secuencias de acción a aburrirlo con una data histórica que no viene al caso en un producto de este tipo.

Por otra parte, las secuencias de acción, un punto habitualmente fuerte en los films de corte épico de Scott, no están mal, pero aparecen demasiado separadas a lo largo del relato además de ser breves y poco espectaculares, algo de lo que no debería pecar ninguna batalla y mucho menos la final, que en este caso no solo es breve si no también apresurada y de a ratos confusa.

En el apartado de las actuaciones, se puede decir que todas cumplen con lo que habitualmente prometen; Crowe se reafirma como un actor al que este tipo de papeles de corte heroico le ajustan como un guante. Cate Blanchett, actriz de impecable e inmaculada imagen, le aporta a su Lady Marion toda la fuerza y convicción que uno supone un personaje como ese debe tener. También aparecen por ahí un incombustible Max Von Sidow, como padre de Lady Marion, y un William Hurt que desde hace rato parece estar cómodo funcionando como un secundario de lujo.

Scott, en su búsqueda de mantener distancia de otras versiones en base a un supuesto rigor histórico, realizó un producto técnicamente intachable pero también bastante menos ágil y, por momentos, bastante más aburrido. Algo similar le ocurrió hace unos años con "Cruzada" (Kingdom of Heaven, 2005), un film de similares rasgos épicos e impecable hechura técnica pero cuya excesiva duración -casi 3 horas!- y su compleja pero poco rigurosa reconstrucción histórica terminaban por hartar al espectador, factor que determinó que el film no tuviera la repercusión en taquillas esperada.

Como les mencioné antes, "Robin Hood" no es una mala película, pero tampoco es todo lo que promete en lo previo. Gana quizás en cuanto originalidad al apartarse un poco de lo que siempre ha mostrado Hollywood sobre el personaje, pero irónicamente, esa diferencia termina jugándole en contra.

Puntaje: 5/10

sábado, 8 de mayo de 2010

"Un desastre de película" (Disaster Movie, 2008) de Jason Friedberg y Aaron Seltzer

Si debo ser sincero con ustedes estimados cinéfilos, lo pensé dos veces antes gastar bytes de mi blog y minutos de mi tiempo de vida escribiendo sobre esta... película, una denominación que le queda exageradamente grande. En realidad, me sucede lo mismo cada vez que me topo con un producto de calidad tan paupérrima.

Sucede que "Un desastre de película" es casi sin lugar a dudas, la peor parodia de la década del 2000 -y probablemente de la anterior también- y ubica a sus realizadores, Jason Friedberg y Aaron Seltzer, en el podio de los peores directores-guionistas de la historia, muy cerquita del patético Uwe Boll, lo cual hace que todo en conjunto sea casi un verdadero hito.

Hace no muchos años, Friedberg y Seltzer se atrevieron a parodiar a la magnífica "300" de Zack Snyder con su patética "Casi 300", un bodrio que ya dejaba a las claras que su talento para hacer reir en base a la explotación contínua de lo escatológico, daba más asco que gracia y que se encontraban además muy lejos del talento real de en quienes cláramente se han inspirado casi todos los directores que se han atrevido a hacer parodias de otros géneros fílmicos; Jim Abrahamas y los hermanos Zucker, creadores de las inimitables "Y donde está el piloto?" (Airplane, 1980) y "La pistola desnuda" (The naked gun, 1989).

Pero "Disaster Movie" supera por mucho el nivel de patetismo de "Casi 300". No es solo que su humor fallido sea exageradamente localista y plagado de toques escatológicos que no tienen la más mínima gracia, si no que en su sumatoria de gags sin sentido, el género al que menos parodia es al cual alude su título. Por que si no ¿que tienen que hacer al menos una cincuentena de sketchs sobre "Juno", "Kung Fu Panda", "Hanna Montana", "High School Musical", "Indiana Jones", "Batman", "Ironman" o "Hulk" en una película que, se supone, debe ser una broma sobre el cine de catástrofes? La respuesta es NADA.
Ya ni hablemos del guión, absolutamente inexistente, ni de las actuaciones, a cual de todas peor. Y un apartado especial para una decadente Carmen Electra, que consciente hace tiempo de sus nulas dotes actorales inversamente proporcionales a su belleza física, elige meterse en cualquier subproducto de cuarta como este por un puñado de billetes.

En fin, nada más que decir, salvo un consejo; evádanla todo lo que puedan.
Puntaje: 1/10

sábado, 1 de mayo de 2010

"The Expendables", lo último de Stallone... y esta vez no viene solo.

Lo que parecía imposible hace tan solo unos años, se ha concretado.
Sly Stallone y Arnoldo Schwarzenegger juntos en una misma película!
Así es estimados cinéfilos; el producto en cuestión se llamará "The Expendables" y será, como creo que resulta obvio, un film de acción trepidante que contará a su vez con una constelación de estrellas del cine de acción de las últimas tres décadas. Podremos ver a héroes de acción de la categoría de Jet Li, Dolph Lundgren, Mickey Rourke, Jason Statham junto al mismísimo Stallone formando parte de un equipo de mercenarios contratados para una difícil misión de rescate. También se confirmaron varias apariciones especiales, entre ellas la de Bruce Willis.

Es una pena que ni Jean Claude Van Damme ni Steven Seagal, dos exponentes del cine de acción noventero, hayan aceptado la propuesta de Sly de participar en este proyecto. Una pena si, pero también muy poca visión de su parte, teniendo en cuenta que las carreras fílmicas de ambos hace bastante rato que están sumergidas en el más profundo de los olvidos y que solo productos multimillonarios y superpromocionados como este podrían hacerlas resurgir. En fin, allá ellos.

Se rumorea que también se le ofreció a Sandra Bullock un papel estelar, pero por razones no muy claras decidió rechazarlo.

Estreno probable; entre mediados y fines de este año.

Aquí les dejo algunas fotitos para ir haciendo boca.


Y para el final la mejor. ¿Díganme si no es un verdadero momento Kodak?

viernes, 30 de abril de 2010

Poster teaser de "Scream 4"

Tras el estreno de "Scream 3" en el año 2000, que cerró la trilogía iniciada en 1996, no fueron pocos los rumores de que mas tarde o más temprano habría una nueva secuela. Lo cierto es que ya para la tercera entrega, la idea se había agotado bastante ya que ambas secuelas, sin llegar a ser un desastre total y seguír conservando algo del primigenio humor referencial al género, eran cualitativamente muy inferiores a la original.

Resulta lógico que Wes Craven haya dejado descansar su invento una década entera, algo que le sirvió para poder anunciar esta cuarta entrega a estrenarse el año próximo. Poco se sabe de la forma en la que Craven planea resucitar su creación -o más bien alargarla- salvo que el guión será escrito por el especialista Kevin Williamson, ícono del cine de terror de los años 90 y autor del script de las tres primeras películas.

También se ha confirmado que volverán a repetir sus mismos papeles Neve Campbell, Courtney Cox y David Arquette aunque no se sabe si como protagonistas o simplemente como secundarios.

Como reza el mismo cartel oficial que les dejo abajo, en abril de 2011 tendremos todas las respuestas. A esperar pues.

martes, 20 de abril de 2010

"Furia de Titanes" (Clash of the Titans, 2010) de Louis Leterrier

Perseo, hijo ilegítimo del dios Zeus, jura venganza contra los dioses del Olimpo tras ver como su familia adoptiva es asesinada por Hades, dios de la muerte y hermano de su padre. Por ese acto de maldad, Perseo rechaza su condición de semidios y comienza su periplo por tierras desconocidas en busca de aliados y armas que le ayuden en su misión de destruir a los dioses.

Hace unos cuantos meses comentaba aquí mismo mis impresiones sobre la primera versión de "Furia de Titanes", película de 1981 que pasó sin demasiada gloria por cines en su momento y bastante vetusta aún para su época en casi todos los aspectos, especialmente en sus rubros técnicos.

Como era esperable dada la fiebre hollywoodense de tomar productos de su propia factura de hace 20 o 30 años y adaptarlos a los tiempos actuales con la excusa de mejorarlos -cosa muy poco frecuente-, "Furia de Titanes" no fue la excepción a la regla y luego de una larguísima campaña publicitaria promocionandola como si de una nueva "300" se tratase, llega a los cines esta nueva versión en formatos 2D y 3D a gusto del consumidor.

Yo la vi en su versión 2D, y por lo que he escuchado y leído en estos días no me parece que haya demasiada diferencia con su versión tridimensional, algo de lo que se han quejado no pocos espectadores. De todas formas, poco afecta este detalle a la calidad de la historia que nos narra que es prácticamente la misma que la de la versión de 1981 -el mito algo distorsionado del semidios Perseo- con mínimas alteraciones, casi todas ellas centradas en la aparición de un personaje inexistente en la original; el dios Hades, interpretado por Ralph Fiennes, que aquí oficia de villano y principal contrincante del protagonista.
Los motivos del Perseo interpretado por Sam Worthington para emprender su aventura son también un poco diferentes a los del mismo personaje en la versión original, pero fuera de ello no hay mas diferencias. El resto es un compendio de todo lo bueno y lo malo que el film de los años 80 ofrecía. Eso sí, mejorado desde lo visual por obvias cuestiones de evolución tecnológica pero que poco ayudan a mejorar el ritmo de la aventura que se ve lastrada por demasiados diálogos, algunos personajes intrascendentes y por algunas humoradas muy breves y poco efectivas que son más bien guiños a la versión del año 81 -la más obvia, el búho mecánico encontrado por Perseo entre unos trastos viejos, personaje que en la película original tenía una función más bien cómica-.

Lo mejor del film como historia sigue siendo lo mismo que lo de la versión ochentera; algunas secuencias de acción sueltas, como la batalla con los escorpiones gigantes, el final con el monstruoso Kraken destruyendo la ciudad de Argos, pero especialmente la secuencia en la guarida de Medusa, de un suspenso notablemente sostenido y solo perjudicado por el diseño de la monstruosa criatura que canta a la legua ser un producto de la animación digital, poco convincente si se le ve de demasiado cerca, cosa que, irónicamente, la hace mucho menos efectiva que el muñeco de stop-motion que Ray Harryhausen creó para la primera versión que resultaba mucho mas siniestro y amenazador.

En el apartado de las actuaciones, son en general parejas y ninguna opaca a ninguna. SamWorthington, un actor de meteórica y ascendente carrera tras sus protagónicos en "Terminator: Salvación" y "Avatar", está bien como héroe y aunque seguramente había mejores actores para el papel, igual convence aunque con el mínimo aceptable. Liam Neeson le da toda su enorme postura actoral y física a un Zeus que encajado en una armadura plateada se parece más a un Caballero del Zodíaco que a un dios griego. Ralph Fiennes, que tras encarnar al Lord Voldemort de la saga Harry Potter se ve que se está acostumbrando bastante a esto de hacer de villano. La precisosa Gemma Arterton, otra actriz de carrera ascendente, aporta su belleza y sensualidad aunque por momentos uno sienta que sale sobrando en determinadas situaciones. La dirección de Louis Leterrier es infinitamente mejor que la de Desmond Davis en el film original, a pesar de que no se esmeró demasiado en intentar pulir un poco más el guión que le ofrecieron dirigir.
Esta nueva versión de "Furia de Titanes" no pasa de ser una mejora de un producto que era fácilmente mejorable, pero que deja la sensación al terminar de que podría haber sido mucho mejor si se hubieran resumido -o directamente eliminado- párrafos enteros del guión que hacen que la historia se vuelva demasiado aburrida de a ratos.
No se puede decir que sea un mal entretenimiento, pero todo lo que prometía de notable su trailer promocional se queda solo en la promesa dejando a la película en un producto a duras penas meritorio pero totalmente olvidable y pasatista.

Puntaje: 5/10

viernes, 2 de abril de 2010

"El juego del miedo 6" (Saw 6) de Kevin Greutert

Sin lugar a dudas, "El juego del miedo" ya ha roto varios records dentro del género terrorífico. No solo es la saga más larga del cine de terror de lo últimos 20 años, si no que seguramente también sea la más sangrienta y , salvando algunas pifias y redundancias, la de mejor calidad a niveles globales.

Ello no quita que desde la tercera entrega la saga haya decaído bastante repitiendo una y otra vez el molde generado por las dos primeras entregas, con unas pocas variaciones que no sirvieron para insuflarle demasiado aire nuevo al asunto. Una de ellas fue la muerte del asesino conocido como "Jigsaw" (Tobin Bell en el papel de su vida seguramente) y el pasaje de la posta del sangriento juego a las manos de un nuevo personaje; el agente del FBI Mark Hoffman (Costas Mandylor). Sin embargo, Hoffman no poseía ni el carisma ni el gancho que el asesino original tenía, por lo que el cambio resultó muy criticado por los fans del producto y además repercutió negativamente en el contexto de la historia.

Es por ello que esta sexta entrega resulta algo mejor que las tres últimas, ya que intenta hacer que el Jigsaw original retome en cierta medida el protagonismo perdido. Para ello, el director Kevin Greutert se vale una vez más del remanido recurso de los flashbacks -recurso que, todo hay que decirlo, resulta ya sobreexplotado a un punto tal que exige del espectador algo más que memoria para recordar de cuales secuelas fueron extraídos- pero también de las alucinaciones y recuerdos de algunos personajes que sirven para revelar algunos aspectos nunca aclarados sobre el doctor John Kramer y su alterego asesino, Jigsaw.
Hay también otros vericuetos argumentales que sin ser innovadores ayudan a darle más interés y suspenso a la trama, como la encrucijada en la que se ve inmerso el agente Hoffman cuando sus colegas se acercan a la verdad, lo que desencadena una serie de hechos que probablemente serán el punto fuerte desde el cual re-enganche la séptima entrega ya en preparación.

Por lo demás solo decir que los niveles de truculencia siguen siendo altísimos -especial atención a la secuencia de apertura, seguramente la más sangrienta de toda la serie- por lo que dudo que los aficionados al gore mas extremo queden decepcionados.

A pesar de todo lo positivo que tiene esta nueva secuela llegó demasiado tarde a una saga que perfectamente podría -y debería- haberse quedado en el formato de la trilogía.

Puntaje: 5/10