
La versión original de "Piraña" dirigida por Joe Dante en 1978, fue un efectivo vehículo de terror en su época que explotaba a su manera el filón de los miedos submarinos descubierto por Steven Spielberg unos años antes en su mítica “Tiburón”.
El director francés Alexandre Aja, un consumado especialista en el cine de terror y admirador del film original de Dante, tenía desde hace años la idea de rehacerlo a su modo , o lo que es lo mismo, con la truculencia habitual de su forma de hacer cine de género. Aja entró de buena manera al mercado hollywoodense en el año 2006 gracias a su interesante reversionado de "El

Aunque no siempre un buen pie de entrada augura un buen futuro dentro del competitivo mercado del cine de terror norteamericano, lo cierto es que esta nueva remake de Aja supera con creces no solo a sus trabajos anteriores, sino también al promedio de remakes del género que han pululado en los últimos años.
La versión de 1978, si bien era potable para su momento, adolecía de severos problemas de ritmo así como de una evidente pobreza en el acabado de sus efectos visuales producto del acotado presupuesto con el que Dante contaba en su momento. Era, por tanto, un producto mejorable en muchos sentidos.

Los cambios argumentales con respecto al original están relacionados sobre todo al origen de los bichos asesinos -antes productos de un experimento militar fallido, ahora prehistóricos- y a cierto tono paródico inexistente en la versión del 78, cambios que no afectan demasiado el desarrollo de una trama que en sus primeros cuarenta minutos son solo rutina de presentación típica de este tipo de películas, con un par de muertes repartidas por ahí para ir generando clima y a modo de preámbulo de lo que vendrá. Pasado ese tiempo Aja se despacha de lo lindo con secuencias de su más pura faena, en un festín de terror que tiene de todo; humor negro, desnudos femeninos varios-algunos a cuento, otros no tanto-, muertes de exagerada truculencia y sangre, muchísima sangre. El resultado es un producto de terror sumamente entretenido y muy bien filmado, no apto para estómagos débiles, que desde la mitad hasta su climax final no quita el pie del acelerador en ningún momento.
En cuanto al tema del 3D, solo puedo decir que no tiene mayor incidencia en la calidad de lo que se muestra. Las escenas pensadas para explotar esta tecnología son mas bien pocas y el efecto no está del todo bien conseguido, por lo que me inclino a pensar -una vez más- que sigue utilizándose como un reclamo extra para vender mejor la película. Al menos en este caso el nivel del producto lo hace por si solo potable, sin necesidad de efectos tridimensionales.
En resumidas cuentas, "Piraña 3D" logra todo lo que se propone; mejora con creces al original y funciona de maravilla como un entretenimiento de terror pasajero y sin complicaciones, convirtiéndose es una de las pocas remakes de los últimos tiempos a la que no se le puede acusar de innecesaria.
Puntaje: 6/10