viernes, 4 de julio de 2014

"Robocop" (2013) dirigida por José Padilha


Durante una investigación a una red delictiva, el oficial de la policía de Detroit Alex Murphy, cae en una trampa y es asesinado. Sin embargo, un grupo de científicos y empresarios de la poderosa multinacional OCP deciden utilizar parte de su cuerpo y su mente en la creación de un policía robot. El proyecto recibe el nombre de Robocop y es la última arma de la tecnología contra el crímen organizado. Sin embargo, la parte humana del oficial Murphy insertada dentro de la coraza robótica pronto comienza a sentir deseos de venganza contra quienes destruyeron su vida y su familia y utilizará su nuevo estado cibernético para dar caza y captura a los criminales que atentaron contra él.

Para ser sincero, y después de mucho tiempo de ver los trailers promocionales de ésta nueva versión del policía robótico, tenía esperanzas y bastante curiosidad -o quizás más lo último que lo primero- por ver como el brasileño José Padilha encaraba desde su óptica el personaje y su universo.
Está claro que la versión de 1987 dirigida por Paul Verhoeven ya ha alcanzado un estatus de producto clásico que en lo previo hacía que uno sintiera innecesario cualquier intento por rehacerla.
Sin embargo, y como ya ha pasado con demasiadas películas de hace dos o tres décadas, la incesante necesidad de Hollywood por seguir recaudando a expensas de refritar ideas que eran originales hace muchos años llevó a los productores a intentarlo una vez más.

Y estaba visto que "Robocop" no iba a ser la excepción.  Pero vistos los resultados lo cierto es que el trabajo de Padilha, si bien tiene puntos rescatables, no le hace sombra alguna a la película de Verhoeven.
Padilha realizó un producto diferente, más realista en algunos aspectos y menos fantástico en otros, intentando alejarse de la visión oscura, ultraviolenta y plagada de ironías sociopolíticas del film original.
En este nuevo universo de Robocop la tecnología resulta mucho más estética, no parece fallar nunca y es bastante fiel a las necesidades humanas, algo diametralmente opuesto a lo mostrado en la versión original, donde un robot de millones de dólares destinado a defender al público, podía fallar en cualquier momento y asesinar inocentes a mansalva.
También hay cambios muy evidentes en la ambientación general. La ciudad de Detroit mostrada por Padilha luce mucho más limpia y mucho menos caótica que la mostrada por Verhoeven, en la que los niveles de criminalidad alcanzaban las nubes y obligaban a la creación del personaje cyborg que da título a la historia.
En esta nueva visión de Detroit, la necesidad de un policia robot responde más a intereses políticos que otra cosa. En ningún momento se siente realmente la sensación de una sociedad acosada por el crímen que tan bien desarrolló Verhoeven en su película y que, de últimas, motivaba la creación de Robocop.

Y ese es uno de los puntos mas criticables de la visión de Padilha. Hay una exagerada carga sociopolítica en todo el contexto, demasiados debates y mucha cháchara sobre la conveniencia o no para la creación de una máquina que combata el crímen, todos factores que sumados resienten el desarrollo de la historia y demora mucho la aparición del héroe.
Algo similar sucede con el contexto familiar del Alex Murphy tras ser transformado en Robocop. La reacción de su familia, esposa e hijo, son en esta nueva versión temas centrales y ocupan buena parte de su metraje. No es que el asunto en sí esté mal llevado, pero lo cierto es que tampoco resulta demasiado interesante y ralentiza aún más la trama de acción algo que, al fin y al cabo, es lo que el espectador medio más espera.
Y ya que mencioné la acción;  Bueno... no está del todo mal, pero a excepción de la secuencia final en la que el héroe se enfrenta a un puñado de robots de vigilancia resulta muy rutinaria y con muy pocas dosis de sangre, algo que ya se veía venir de antemano cuando la película se calificó en Estados Unidos como apta para menores de 14 años.

En definitiva,  el camino por el que optó el guión dirigido por José Padilha profundiza en los elementos que la versión de 1987 tocó muy superficialmente o que directamente dejó de lado, evadiendo el perfil verhoediano y dándole un encare mucho más real, más politizado y plagado de referencias al mundo actual -no en balde la película comienza con una invasión armada norteamericana en Medio Oriente-. El problema es que nada de eso la hace más interesante o atractiva para el público, mucho menos para el espectador que disfrutó y se sintió más a gusto con el encare del film original.
Al fin y al cabo la versión ochentera se convirtió en un éxito y en un clásico del cine por mostrar lo que mostró y descartar lo que descartó. Buena parte de su gracia radicaba en las ironías y contrastes de ese mundo distópico en el  que se movía el personaje. Al eliminarlo en favor de algo más realista se eliminó también parte de su atractivo.

Como reboot, "Robocop" año 2013 tiene su cuota de gracia así como un puñado de elementos positivos contra una cantidad similar de negativos. No digo que sea una mala película, pero tengo que admitir que me entretuve más con las dos secuelas del film original que con ésta estilizada y realista visión de Padilha.
Habrá que ver si sus resultados globales en taquilla son los suficientemente buenos como para que los productores decidan una continuación, algo de lo que dependerá en gran medida la recepción que tenga en el público que conoce -e idolatra- la versión de los ochenta.

Puntaje: 6/10

viernes, 28 de febrero de 2014

"El Emperador" (Emperor, 2013) de Peter Webber


Año 1941. Mientras que el continente europeo se desangraba en una guerra total desatada por la Alemania nazi, los norteamericanos tuvieron su propia guerra en el Pacífico enfrentando al Japón del emperador Hiroito, por ese entonces aliado a las llamadas fuerzas del Eje junto a Alemania e Italia.
Con las fuerzas de Hitler retrocediendo en el frente ruso hacia 1944, lo que auguraba una muy cercana derrota para el régimen nazi, Estados Unidos centró sus fuerzas en hacer retroceder al Japón de sus posiciones en el océano Pacífico, gesta bélica que culminó con la derrota total de los nipones tras el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre Hirsohima y Nagasaki en 1945. La enorme tragedia que representaron estos dos hechos opacó en buena medida todo lo que sucedió después en esa zona del mundo.

"El Emperador" viene a ser un buen ayuda memoria en ese aspecto, tomando como punto de partida la llegada de un victorioso general MacArthur al derrotado Japón con una titánica misión; ayudar a reconstruir el país y convertirlo en un aliado de Estados Unidos.
Sin embargo, ese objetivo estaba supeditado a otro que el gobierno estadounidense consideraba prioritario; el juicio y castigo de los militares nipones que planearon el ataque a Pearl Harbour en 1941. La película se centra en la investigación realizada por el asesor del general MacArthur, Bonner Fellers (Matthew Fox) tratando de establecer la culpabilidad o no de los diferentes líderes políticos y militares japoneses que impulsaron la contienda. Culpabilidades que, de extenderse al mismísimo emperador de Japón, podrían haber tenido consecuencias sociales y políticas muy distintas a las que la históricamente conocemos.

Lamentablemente, el desarrollo de la historia no es tan bueno como la premisa en la que se basa. 
"Emperor" cae demasiado a menudo en numerosos tiempos muertos que de a ratos la hacen monótona, casi todos generados por el trasfondo romántico paralelo a la investigación que involucra al personaje de Fox y su relación amorosa con una chica nipona previa al conflicto, relación mostrada através de numerosos flashbacks que intentan darle mayor trascendencia al personaje. El problema es que ese drama personal, tal como está encarado, no logra su objetivo y solo entorpece la trama investigativa que, de últimas, es el motor y verdadero interés del conjunto.
Matthew Fox, que desde el final de la serie "Lost" ha intentado encontrar su lugar en el mundo del cine, encara con la dignidad que puede su primer rol enteramente protagónico, y aunque se puede decir que es medianamente aceptable, su personaje no llega a generar casi nunca una empatía mínima con el espectador, menos aún cuando aparece en escena junto a un titánico Tommy Lee Jones interpretando a un más que creíble Douglas MacArthur, un papel que acapara toda la atención y que opaca por entero la labor de Fox.

Por otro lado y como toda historia encarada desde desde el punto de vista de los vencedores, no faltará quien critique su pasividad en algunos temas o su falta de profundización en otros, sobre todo en lo que refiere a la necesidad y consecuencias reales de lanzar dos armas de destrucción masiva para terminar un conflicto, temas que apenas son tocados por el guión dirigido por Peter Webber.
Aún así, con todos sus pros y contras y tal como dije al comienzo de este comentario, el valor real de "El Emperador" se encuentra en darle más luz a un hecho oscurecido tanto por la tragedia previa al mismo como por el pasar de los años.

Puntaje: 5/10

lunes, 13 de enero de 2014

"Carrie" (2013) de Kimberly Pierce

Carrie White (Chloë Grace Moretz),  es una adolescente sometida al terrible fanatismo religioso de su propia madre (Julianne Moore) y al abuso de sus compañeros de instituto que la humillan constantemente. Un día, descubre que posee poderes psíquicos que se manifiestan cuando se siente dominada por la ira. La noche del baile de graduación la situación llega a hacerse insoportable, lo que terminará desatando sus enormes poderes mentales en una destructiva venganza contra todo su pueblo.

Es difícil no repetir los comentarios de cajón que surgen cada vez que se estrena una remake de un film clásico. Términos como "innecesario", "repetitivo" o "falto de originalidad" suelen ser los más utilizados. Era poco probable que ésta nueva versión de "Carrie" se escapara de ese estigma. Y no se escapó.

La versión que llevó al cine Brian De Palma en 1976, basada en la novela homónima de Stephen King, se convirtió rápidamente en un clásico del género, catalogado en su momento como uno de los films de terror más hermosamente concebidos desde el punto de vista estético. Visto hoy, uno percibe que ha perdido poco y nada de su encanto original salvando magistralmente la difícil prueba del tiempo, barrera que la mayoría de films del mismo género no suelen superar después de casi 40 años.

Ciertamente, por todo esto es que la nueva versión dirigida por Kimberly Pierce no la tenía nada fácil.  El problema es que tampoco se ve en ella el más mínimo interés de hacer algo muy diferente. Básicamente se trata de una copia casi al carbónico de las mismas situaciones del film original, solo que aggiornadas con elementos contemporáneos como el uso de celulares y de las redes sociales. 
La versión de De Palma no era ciento por ciento fiel a la novela, ya que descartó cantidad de situaciones que consideraba innecesarias o extremadamente complicadas de llevar a la pantalla en su momento -como el apocalíptico final del libro, donde casi toda la ciudad termina siendo arrasada por los poderes de la protagonista y no solo el salón de baile-. Pero Pierce prefirió ir por lo ya transitado, evadiendo todas las posibilidades que la técnica moderna le permitía de hacer algo mucho más fiel a la obra de King.  
Moretz: ensangrentada, pero igualmente hermosa.

 De todas formas algunos cambios hay, aunque la enorme mayoría no sean demasiado meritorios ni jugados, siendo el más notorio el referente a la profundización en el drama personal de la protagonista -encarnada por la preciosa Chloë Grace Moretz- que no luce del todo mal pero que como efecto colateral resiente la trama de terror haciendo que la película en demasiados momentos luzca más a un drama juvenil. 
En lo que definitivamente no se cambió un ápice fue en la apariencia del personaje central, una falta de cambio que delata mucho miedo al riesgo. Moretz, al igual que Spacek en 1976, luce demasiado distinta a la Carrie descrita por King. En vez del personaje obeso y desaliñado de la obra impresa seguimos teniendo a una mujer delgada y de facciones agradables y bonitas. Es difícil creer que una chica con las facciones y el cuerpo de Moretz pueda tener las mismas complicaciones para encontrar pareja para un baile o para ser aceptada por su entorno como las que sí tenía el personaje del libro. Es una pena que, nuevamente, se desperdicie la posibilidad hacer algo más acorde a lo establecido en la novela, que le hubiese dado a la adaptación un punto de vista mucho más creíble al drama global.

Finalmente cabe mencionar la participación de Julianne Moore encarnando a la desequilibrada madre de Carrie. Moore es una excelente actriz, pero aún así no logró que pudiera evadirme de la notable actuación de Piper Laurie en la película original, actuación que la llevó a ser nominada al Oscar y que me pareció mucho más siniestra y perturbadora que la de Moore.

"Carrie" versión 2013 no es una mala película, mucho menos una pretensiosa.  Lo malo es que esa misma falta de pretensiones es tan abismalmente grande que la hacen lucir una mera repetición de escenas ya filmadas -y mucho mejor- hace cuatro décadas atrás que la terminan convirtiendo en un film sin personalidad ni alma propia, más apto para aquel que nunca vió el film de 1976 o para el que nunca leyó la novela.

Puntaje: 5/10




viernes, 27 de diciembre de 2013

"RIDDICK 3" (2013) de David Twohy

Vin Diesel vuelve al personaje que lo dio a conocer al público a comienzos de la década del 2000 en la ya considerada de culto "Pitch Black". Resulta curioso que cuando David Twohy dirigió aquel film no tenía ninguna intención de hacer que las aventuras de su protagonista se prolongasen en una serie de películas. Sin embargo, el moderado éxito del producto en su momento y el hecho de que Diesel se sintió tan bien encarnando al asesino furyano, impulsó a Twohy a hacer otra película centrada en el personaje. El resultado fue "La batalla de Riddick" (The chronicles of Riddick, 2004) un film diametralmente opuesto a su antecesor, más cercano al tono space opera de films como "Star Wars" o "Flash Gordon", pero que tuvo una pésima acogida por parte de público y crítica al punto de ser uno de los grandes fracasos en taquilla de ese año.

Aún así, Diesel anunciaba pocos años después su deseo de retomar el papel que le dio fama, al tiempo que Twohy explicaba su intención de volver a los orígenes del personaje con una película más cercana al estilo de "Pitch Black".
No cabe dudas de que "Riddick 3" es la neta materialización de ambos deseos.

Por un lado tenemos a una película que evade todo el tono galáctico-épico de "La batalla de Riddick" volviendo a la acción desarrollada en un solo planeta tremendamente hostil, en el cual Riddick es abandonado tras ser traicionado por los siniestros Necromongers.
Por otro, tenemos a un Vin Diesel totalmente desatado y más salvaje que nunca demostrando que, aún con poco o ningún diálogo,  puede dar mucho más como actor que metido en el Toretto de la repetitiva saga "Rápido y furioso". Y es que después de verlo en esta secuela a nadie le puede caber dudas que se ha ganado a fuerza el papel; no puede haber otro actor que lo suplante como Riddick.

En cuanto a la historia en sí, vuelvo a lo mismo; todo se parece mucho a la primera película, con un planeta desértico y repleto de alimañas, en el que el personaje debe intentar sobrevivir en las peores condiciones posibles. Su historia de supervivencia en solitario ocupa casi la primera mitad de película y resulta lo mejor de la misma. La hora siguiente se aplica más a los parámetros del cine de acción más convencional, con cazarecompensas ambiciosos, persecuciones, tiroteos y demás andanzas en un reprise de secuencias similares a las de las dos películas anteriores. De hecho, la amenaza final que debe enfrentar el protagonista -una suerte de depredadores carnívoros subterráneos- se asemeja mucho a los bichejos del primer film.

Aunque es probable que muchos de los que disfrutamos más de "La batalla de Riddick" que de "Pitch Black" nos hayamos quedado con las ganas de ver algo similar y que atara los cabos sueltos dejados por su antecesora, lo cierto es que "Riddick 3" cumple bien con todo lo que prometía.
Es un retorno honesto a los orígenes de la saga, muy sangriento y bastante entretenido, que destaca por sobre todas las cosas por la performance de Diesel como protagonista y por su única pretensión de ser un entretenimiento pasatista prolijo dentro del denostado panorama de la ciencia ficción actual. De todas formas, y teniendo en cuenta su final abierto y el hecho de que sus números en taquilla norteamericana, aunque tibios, no fueron nada malos, es muy probable que tengamos una continuación dentro de no muchos años.

Puntaje: 6/10


martes, 1 de octubre de 2013

"Después de la Tierra" (After Earth, 2013) de M. Night Shayamalan

Tras una serie de cataclismos que forzaron a la humanidad a abandonar la Tierra, Nova Prime se convirtió en su nuevo hogar. Tras una larga misión fuera de ese planeta, el legendario general Cypher Raige regresa en compañía de su hijo Kitai. En medio de una tormenta de asteroides, la nave se avería y se estrella contra la Tierra, lugar desconocido y peligroso en el que todos los seres vivos no tienen más objetivo que eliminar a los hombres. Como Cypher ha resultado herido, Kitai debe recorrer ese mundo hostil en busca de la baliza de rescate. Siempre ha querido ser un soldado como su padre, y ahora se le presenta la oportunidad de cumplir su deseo.

De las muchas cosas malas que le pueden pasar a una película, sobre todo si forma parte del género de aventuras, una de las peores -sino la peor- es que ésta resulte aburrida. El cine reciente de M. Night Shayamalan ha pecado bastante de eso y no solo en éste, sino en casi todos los géneros que ha elegido dirigir.
Resulta tan curioso como extraño recordar que hace algo más de una década atrás, el tipo nos sorprendiese a todos con uno de los mejores thrillers sobrenaturales de los últimos veinte años, "Sexto Sentido", película que lo colocó en el podio de las más fuertes promesas para el cine futuro.
Los años pasaron y salvando honorables excepciones, como "El protegido" o "Señales", nada de lo que hizo después estaba al nivel de sus prometedores comienzos. Y una vez vistos los 100 minutos que dura "Después de la Tierra" está claro que su situación no ha mejorado demasiado.
Si bien es cierto que en buena medida fue un trabajo por encargo de Will Smith, que aquí auspicia también de productor y de responsable de meter a su hijo, Jaden, como protagonista, la verdad es que eso no lo libera de su cuota de culpa.

"After Earth" no es ni por asomo lo que se prometía desde su publicidad previa. El resultado de tanta promesa terminó por ser un relato de supervivencia banal y estirado que solo lo diferencia de otros productos similares y muchísimo mejores como "Al filo del peligro" (The Edge, 1997) o "El lider" (The Grey, 2012) el hecho de desarrollarse en un ambiente de ciencia ficción y en un planeta Tierra que, aunque el guión se empeñe en decir lo contrario, podría ser el de hace 50 años o el de hoy mismo. Y es que uno no acaba de entender demasiado bien el por qué de la elección de nuestro planeta para una historia que podría haber quedado mucho mejor si se desarrollaba en cualquier otro.
Nada de lo que se muestra de ese planeta Tierra sin humanos resulta demasiado excitante de ver. El hijo de Smith enfrenta águilas, tigres y monos en su búsqueda de un dispositivo que les permita a él y a su padre ser rescatados. Pero ninguno de esos enfrentamientos son demasiado estimulantes ni bastan para que la historia no se vuelva tediosa al poco rato.
Ni siquiera la amenaza de una criatura alienigena asesina, que parece estar esperando convenientemente a atacar en los últimos cinco minutos de película, ayuda demasiado a darle más suspenso al asunto.
Padre e hijo en una de las largas chácharas de "After Earth"
La performance de Jaden Smith no ayuda mucho tampoco y resulta a la legua una equivocada elección de casting que solo puede justificarse por el hecho de que su propio padre financió el producto. Sus expresiones de miedo lucen impostadas y su radical cambio de actitud, de hijo timorato lleno de dudas a orgulloso heroe, resulta poco creíble. Sencillamente no tiene porte para aguantar un protagónico de este calibre.
Otro tanto de culpa la tiene el guión, que además de tener cantidad de huecos de lógica, se empeña en querer darle a toda la trama un fondo filosófico sobre el enfrentamiento de los miedos personales y los sentimientos de culpa, algo que el papel de Smith como padre se encarga de desarrollar vagamente espetando cada tanto frases como "el miedo está en tu mente" y cosas similares. Quisiera saber cuantos de nosotros en la vida real, perdidos en una selva llena de alimañas y con un bicho de otro planeta persiguiéndonos, nos consolaríamos con creer que el miedo solo está en nuestras cabezas.

Pero no es solo que a "After Earth" le sobren diálogos y filosofía barata; también tiene un terrible problema de ritmo que hace que las pocas secuencias de acción que tiene, además de ser muy poco excitantes, están demasiado separadas entre sí haciendo casi imposible evitar que uno como espectador, mire el reloj a cada rato esperando que la cosa se acelere. También hay demasiados flashbacks -típicos de Shayamalan cuando quiere meter a prepo información explicativa- que intentan darle una dimensión más dramática a los personajes, pero la verdad que no ayudan en absoluto y solo retrasan aún más la historia.

Con los evidentes altos costos de producción del film y una factura a nivel técnico bastante aceptable, cualquiera hubiese apostado antes de su estreno que "Después de la Tierra" iba a ser un taquillazo y no la enorme decepción que terminó siendo. Insisto en que no toda la culpa es de Shayamalan, pero lo cierto es que el tipo no levanta cabeza y sigue metiéndose en productos muy fuera de su estilo, algo parecido a lo que ya le sucedió con "El último Maestro del Aire" hace ya unos años.
Y en cuanto a Will Smith, es muy loable que se preocupe por la carrera de su hijo, pero está más que claro que la suya propia se ha ido en picado desde hace ya un buen tiempo, lo que lo debería poner en alerta para su próxima elección de papel.

Puntaje: 4/10

domingo, 5 de mayo de 2013

"CLOUD ATLAS" (La red invisible, 2012) de los Wachowski Brothers

Nuevo intento de los hermanos Wachowski por volver al sendero del éxito en el que la saga "Matrix" los puso hace ya 14 años, "Cloud Atlas" está basada en la novela del mismo título escrita por el estadounidense David Mitchell, publicada en el año 2004 y a la que su propio autor consideraba de difícil traslación a la pantalla. 

A pesar de ello los Wachowski decidieron aceptar el riesgo y la plasmaron en este largometraje de más de dos horas y media de duración. Al igual que el libro, "Cloud Atlas" se compone de seis historias ubicadas en distintos períodos históricos; fines del siglo XIX, mediados de la década del 30, comienzos de los 70, otra en la actualidad y dos en el futuro distante. La idea base del argumento es mostrar la forma en la que un pequeño hecho del pasado puede repercutir en el futuro más distante al punto tal de alimentar el deseo de libertad de determinados personajes en cada época, llevándolos a correr riesgos que jamás imaginaron para lograrla. 
Es posible que dicho así, sin demasiado detalle ni profundidad, todo el asunto luzca como una idea interesante y con mucho potencial.

El problema es que en el largo rato que dura el film de los Wachowski todo el peso de ese mensaje tan esperanzador como moralizante se va diluyendo, dejando en su lugar una molesta sensación de pretensiosidad y una exagerada sobrecarga de ideas, conceptos y situaciones que terminan por aburrir demasiadas veces.
Las dos historias ambientadas en el futuro son las más estilizadas y movidas desde el punto de vista de la acción y contrastan bastante con la pasividad y letanía de las demás, sobre todo con las dos más contemporáneas; la protagonizada por Halle Berry, interpretando a una periodista que investiga una conspiración nuclear, y la otra por Jim Broadbent, en un demasiado extenso bloque de comedia donde el actor británico interpreta a un sexagenario escritor que busca escapar del asilo donde lo internó su propio hermano.
Como dije al comienzo, la variedad temática de sus historias mezclando drama, humor, acción, aventura y ciencia ficción en partes bastante desiguales, no basta para hacerlas atractivas para cualquier espectador y dependerá -y mucho- de la paciencia y gusto de cada uno soportarlas o disfrutarlas.

 Tampoco ayuda mucho el que todos los actores del elenco representen a un personaje distinto en cada época. Como recurso artístico para darle a toda la historia un mayor sentido de cohesión su utilidad es relativa. Distrae más de lo que engancha, pero al menos sirve para que en los momentos más chatos de la trama -que son varios- el espectador pueda entretenerse tratando de adivinar quien es quien debajo de los titánicos trabajos de maquillaje que les tocó en suerte a cada uno. Y aunque en algunos casos hay que aceptar que son sorprendentes, hay otros donde lucen grotescos, sobre todos en los papeles que requieren un cambio de sexo -valga de ejemplo la enfermera interpretada por Hugo Weaving-. De todas formas sigue siendo muy poco aliciente como para justificar la pesadez en el que cae el relato demasiadas veces.


 Resumiendo; creo que "Cloud Atlas" está muy lejos de ser el mejor retorno posible para los hermanos Wachowski. Su fábula mastodóntica con aires new age, mezclando géneros y conceptos en pos de darle un transfondo místico y espiritual a su moraleja libertaria, no será del agrado de cualquiera. Y aunque nada de esto por si solo la haga una mala película, tampoco la convierte en una necesariamente buena.


Puntaje: 5/10

lunes, 4 de febrero de 2013

No habrá 3D para los Episodios II y III de la saga "Star Wars"

Disney ha anunciado la cancelación de los reestrenos en 3D de los capítulos II y III de la saga "Star Wars" previstos para este año. Al parecer, la decisión responde al interés de la compañía de centrar todos sus esfuerzos en crear una nueva trilogía de este filme, bajo la directiva de J.J. Abrams.

Aunque no haya sido reconocido por los responsables de tal decisión, es muy probable que también haya tenido que ver con la misma la muy pobre acogida que tuvo el estreno de la versión 3D de "La amenaza fantasma", el primer episodio de esta saga que, en febrero de 2012, solo logró recaudar unos paupérrimos 23 millones de dólares.


A mi manera de verlo y sea cual sea el motivo, me parece una decisión acertada. Ninguno de los films de la nueva trilogía de Lucas merece la pena un reestreno, y creo que la pésima recepción a nivel mundial del primer episodio en su versión 3D es una prueba de que no somos pocos los que pensamos lo mismo.

Como quiera que sea, los fanáticos de la famosa saga galáctica deberán esperar hasta 2015, fecha en la que es probable el lanzamiento de la séptima entrega de este filme, dirigido por J.J. Abrams y con el guión de Michael Arndt, ganador del Oscar por Pequeña Miss Sunshine.